¿Puede el mindfulness ayudarnos en nuestras rutinas diarias?

¿Puede el mindfulness ayudarnos en nuestras rutinas diarias?

Como consecuencia del agitado ritmo de vida que impera hoy en día, cada vez nos volvemos más reactivos  y menos proactivos, no obstante, para esta situación pudiese haber un antídoto…me refiero específicamente al mindfulness o lo que sería su traducción en la lengua de Cervantes, la conciencia plena

Con este artículo, deseo compartir con ustedes amigos lectores algunos aspectos resaltantes de esta técnica (que si bien tiene un origen milenario, no resultaba muy popular si no hasta años recientes)y cuál puede ser el impacto de su práctica frecuente en nuestra cotidianidad.

Con el paso del tiempo, se ha venido demostrando que la práctica de antigua técnica podemos desarrollar lo que los expertos llaman el “espacio del segundo mental”, el cual existente a partir de un estímulo concreto y nuestra respuesta a este. Obviamente, un segundo no implica mucho tiempo, sin embargo, puede marcar la diferencia entre fallar y mejorar nuestro desempeño, lo primero es lo que suele ocurrir cuando apresuramos un decisión.

En pocas palabras, este “segundo mental” al que me refiero nos puede ayudar a liderar nuestra mente, emociones y todo lo que gira en torno a nuestras vidas.

Diversos estudios confirman como la práctica continua del mindfulness altera nuestros cerebros y cómo interactuamos con nosotros mismos y nuestro entorno. Lo que ocurre es que el sistema operativo de nuestro cerebro cambia, dado que nuestra actividad cerebral se redirige desde la antigua y reaccionaria zona del cerebro incluyendo el sistema límbico, a la zona más nueva,esa que denominamos cortex prefrontal

El beneficio fundamental de esta “nueva” forma de operar de nuestro cerebro es que la actividad en la zona encargada de responder a los estímulos de “luchar o huir” así como de las reacciones automáticas, se verá reducida y en contrapartida, la parte del cerebro que maneja lo que denominamos “funcionamiento ejecutivo “ responsable de controlar lo que pensamos, decimos y hacemos, va a verse aumentada.

Cuando nuestro “Centro de Comando” como me gusta llamarle, incrementa su capacidad, estaremos en una posición mucho ventajosa, dado que estaremos “detrás del volante” de nuestra mente y en consecuencia de nuestras vidas.

Quisiera compartir 3 tips que procuro emplear: en mi día a día que hasta ahora me están dando buenos resultados:

  1. Practicar 10 minutos de meditación, para esto, solo debes buscar el momento que mejor se ajuste a tu rutina de manera que disminuyan los posibles eventos que te impidan adoptar el hábito. En mi caso, el mejor momento es en las mañanas cuando voy en el transporte público, ahí no tengo muchas distracciones por lo que puedo concentrarme en mi entrenamiento de conciencia plena. Te recomiendo la aplicación que suelo usar, la cual es gratuita, el único detalle es que es en inglés. La puedes conseguir a través de este link: https://www.potentialproject.com/apps/
  2. No más multitasking o múltiples tareas al mismo tiempo: (incluso si eres mujer, y se que pueden hacer múltiples cosas al mismos tiempo, pues tengo más de 10 años de casado) nuestros cerebros no fueron diseñados para funcionar como un computador que nos permita atender a plenitud dos o más tareas simultáneamente, lo más productivo es (aunque te cueste creer, como a mi) es enfocarse en una tarea, concluirla y luego pasar a la siguiente. Verás cómo tu nivel de concentración aumenta notablemente y en consecuencia tus resultados. Si aún te mantienes escéptic@, entonces te invito a pruebes por un par de semanas y luego analices si notas algún cambio positivo, eso si, te adelanto que al comienzo tu cerebro tenderá a querer « volver a la normalidad » por lo que debes estar pendiente y ceñirte al plan inicial.
  3. Usa tu agenda o planner . Programa una revisión de tus avances, esto te va a permitir evaluar cómo te sientes aplicando lo anterior. Como sugerencia, trata de invitar a alguien más a hacer lo mismo, así podrán entre ambos compartir sus puntos de vista y comentarios sobre los posibles cambios experimentados; si no consigues a nadie interesado, no pasa nada, lo que puedes hacer es pedir a alguien que sea tu “compañer@ de rendir cuentas” o como los americanos le llaman “accountability buddy” lo cual te va a permitir asumir la responsabilidad de rendirle cuentas a alguien y por ende te verás comprometido a poner lo mejor de ti para mostrar resultados y avances.

En fin, el mindfulness definitivamente no es una panacea ni nada que se le parezca, no obstante, se trata de una herramienta que nos va a permitir desarrollar la capacidad de concentración al momento de realizar nuestras tareas diarias y mejor aún, nos dará recursos que podremos emplear para canalizar de una forma más eficiente las situaciones apremiantes en las que debemos dar una una respuesta con rapidez y eficacia.