Tres pilares fundamentales para ser un gran líder

Tres pilares fundamentales para ser un gran líder

Una vez escuché una historia en la cual se describía como un joven barista que trabajaba en dos cadenas de hoteles diferentes, ambas de 5 estrellas y de clase mundial, mostraba dos caras diametralmente opuestas al momento de realizar su trabajo en cada uno de estos hoteles, el joven a quien llamaremos Alex, en uno de sus empleos  se le veía creativo, entusiasta, buscando en todo momento brindar el mejor servicio posible a sus clientes,en fin un verdadero embajador de marca que toda empresa desearía tener en sus filas, mientras que en el segundo lugar de trabajo, curiosamente, su nivel de “buena vibra y energía” disminuían drásticamente, siempre con un perfil bajo manteniéndose alejado del radar de sus “líderes”.

La verdad es que me pareció muy curioso imaginar al mismo individuo que se consideraba un enamorado y apasionado por su trabajo, ejecutando la misma labor pero esta vez siendo el típico empleado desmotivado que solo hace lo estrictamente necesario para simplemente recibir su pago quincenal y estar literalmente contando los minutos para terminar su turno.

Como es natural, se le preguntó a Alex cual creía era la causa de la abismal diferencia conductual al desempeñar el mismo rol pero en organizaciones distintas, que había en el hotel A que lo hacía tan feliz y que además le motivaba a dar lo mejor de sí, su respuesta fue simple…en su empleo A, ese en el cual disfruta haciendo su trabajo, el  equipo gerencial ejercía su liderazgo enfocándose siempre en preguntarle a él y sus colegas, qué podía hacer la organización para ayudarles a hacer mejor su trabajo, a sentirse más a gusto, lo cual daba pie a que todos los empleados se sintieran libres y relajados, en fin dueños de lo que hacían, lo cual se traducía en apertura para que propusieran ideas para mejorar su entorno laboral, la conjunción de estos elementos daba como resultado un nivel de atención y servicio a los a sus huéspedes, en cambio, en el hotel B los gerentes solo se preocupaban en detectar los errores de sus supervisados a fin de llamarles la atención, lo cual obviamente generaba en Alex y probablemente al resto de sus colegas, una sensación de no querer estar allí más allá del tiempo mínimo necesario.

Con esta breve historia deseo evidenciar los elementos fundamentales que quiero abordar en este artículo, me refiero concretamente a lo que yo llamo los pilares fundamentales  de un gran líder: Creatividad, Empoderamiento y Humildad

Creatividad

Me gusta definirla como la habilidad que tenemos todos de modificar nuestras limitaciones, las cuales,curiosamente son impuestas por nosotros mismos, este proceso lo llevamos a cabo de manera general, mediante la ruptura de patrones, es decir, haciendo las cosas de una manera diferente. Si quieres resultados diferentes…comienza a hacer las cosas de manera diferente.

Uno de los elementos más comunes en las organizaciones que llaman “disruptivas” , es decir, esas que buscan todo el tiempo desafiar el status quo, es que sus líderes están promoviendo constantemente, un ambiente de creatividad en el cual se fomente el cuestionamiento de los procesos que ya se tienen, pues esto permitirá a los individuos darse cuenta de cómo ellos pueden contribuir a la mejora continua.

En nuestro ejemplo, esto se evidencia cuando Alex se siente libre de ser creativo cuando brinda su servicio a los huéspedes del hotel A

  • El elemento clave: Propiciar un ambiente libre de juicios en el cual se aprecien todas las ideas, dejando claro que no existen ni buenas ni malas, solo ideas cuya materialización es más o menos factible.

Empoderamiento

Un verdadero líder comprende el efecto multiplicador que trae consigo fomentar la autonomía de sus seguidores, esto lo logra mediante el desarrollo de la confianza en sí mismos, en sus capacidades. Para alcanzar este punto, resulta primordial que cada individuo se sienta “dueño” de su proceso, es decir, que tengan la capacidad de reaccionar y tomar decisiones de forma ágil, basándose en su experticia y capacidades.

Si el líder ha sido capaz de transmitir con entusiasmo su visión a cada uno de los componentes de su equipo, esto permitirá la implicación y participación activa en el logro de los objetivos que se tracen, lo cual al final de día, redundará en mayor autonomía al momento de ejecutar sus funciones, por supuesto, es importante acotar, que el coaching debe estar presente en todo momento, ya que así se podrán identificar oportunidades de mejoras que se podrán cubrir con la adquisición de nuevas competencias o el desarrollo de las ya existentes.

De nuevo mirando nuestro ejemplo, cuando ya existe una relación de confianza entre los colaboradores y los líderes, cuando ya se comparte la visión de lo que se quiere lograr y a donde se quiere ir, la apertura a la creatividad es parte de la filosofía gerencial es algo que viene de forma natural y es entonces cuando el colaborador estará en posición de tomar sus decisiones con mucha más confianza.

  • El elemento clave: La confianza es algo que se construye con el tiempo pero sobre todo con hechos, es decir, para que un equipo confíe en un líder, este debe demostrar con acciones que existe coherencia entre lo que dice y lo que hace.

Humildad

Mostrar respeto por sus colaboradores en todo momento va más allá del sentido más obvio, cuando digo que un líder debe ser humilde con su equipo, me refiero específicamente a que debe transmitirle  a su gente, quienes generalmente son los dueños de los procesos que ejecutan, que su conocimiento es valorado y esto se logra escuchándoles, haciéndoles entender que sus ideas son tomadas en cuenta y que su creatividad siempre es bienvenida. Las soluciones a los problemas más complejos en muchas ocasiones son derivadas de las ideas más simples, de manera que un líder humilde jamás se siente en un pedestal y sabe que servir a los demás es parte fundamental de su rol, mismo tiempo pidiendo feedback permanentemente.

De acuerdo a nuestra historia, el hecho que el equipo gerencial pregunte a sus colaboradores cómo podrían ellos asistirles para que el trabajo de estos últimos sea de la mayor calidad posible, denota humildad al asumir que su nivel jerárquico o de liderazgo no les supone saber todos los detalles del funcionamiento de la organización ni mucho menos todas las respuestas (nada más alejado de la realidad) y por ello acuden a los “dueños de los procesos” para que les permita adoptar medidas que sean lo más acertadas posible y amoldadas a las necesidades reales del negocio.

  • El elemento clave: Cuando un líder posee entre sus cualidades el don de la humildad, lo pone de manifiesto al momento de equivocarse, pues reconocerá sus errores admitiéndolos y asumiendo la responsabilidad; mientras que cuando los objetivos son alcanzados, el crédito se lo dará en primera instancia a los miembros de su equipo

Uno de los mayores retos que afrontan hoy en día los líderes de las organizaciones, es lograr una fórmula que combine de la manera más balanceada el bienestar de los individuos que las conforman y la rentabilidad de sus modelos de negocio, para alcanzar esto, evidentemente, se requiere la sinergia de todos los componentes de la empresa basándose en las competencias de su capital humano, haciendo especial énfasis en una en particular pues la considero como el catalizador de todo el proceso, me refiero específicamente a la capacidad de los líderes de inspirar a sus colaboradores, impulsándoles a adoptar una misma visión, esa que combine la capacidad de aportar ideas, crear, de sentirse dueños de lo que hacen considerando sus opiniones al momento de la toma de decisiones gerenciales.

Para finalizar, solo quiero mencionar que como líderes que al momento de tomar sus decisiones , siempre deben tener en cuenta que mucha libertad creará el caos y que por otra parte, mucho control matará la creatividad, por esta razón, el reto será maniobrar entre lo mejor de los dos mundos.

Un elemento clave en todo este proceso de liderazgo, empieza por asegurar que los colaboradores del equipo sepan cual es rol dentro de los objetivos de la organización y como su aporte contribuye al logro de los mismos, pues de lo contrario, estaremos en presencia de una discrepancia entre lo que los miembros del equipo puedan experimentar en su día a día y lo que sus líderes están pensando y esperando; en otras palabras, se trata de unificar criterios en torno a lo que cada “jugador” debe hacer a fin de obtener la victoria.

Una de las principales tareas del gerente ejerciendo su rol de líder, será aprovechar toda la energía que sus colaboradores están permanentemente irrandiando, por supuesto, estando consciente que habrán puntos de vistas muy diferentes y hasta opuestos, no obstante, la única forma de estar en posición de maximizar ese variopinto flujo de ideas, es el de estar permanentemente a la escucha, es allí cuando el ambiente que propicia la creatividad proporcionará la estructura para incentivar a la gente a compartir sus ideas sobre cómo se podrían mejorar los procesos que al final del día, son suyos, pues son ellos quienes están involucrados en los pequeños detalles del día a día.

Por último, les dejo una frase para su reflexión:  “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y convertirse en algo más, entonces eres un líder”.- John Quincy Adams, ex presidente de Estados Unidos.

¿Es posible liderar a través del Coaching?

¿Es posible liderar a través del Coaching?


Creo absolutamente que todos nosotros a lo largo de nuestras vidas, en algún momento, hemos dado y recibido coaching, directa o indirectamente, de manera consciente o no, por esa razón considero pertinente abordar este tema que personalmente encuentro sumamente interesante y al mismo tiempo dejar algunas preguntas para la reflexión de cada uno de los lectores, especialmente, para aquellos de espíritu emprendedor que ya son líderes o aspiran serlo, sin importar el contexto en el cual  deseen destacar.

¿Alguna vez te has preguntado si existe una forma perfecta de dar coaching? ¿Te has puesto a pensar cómo te calificarían aquellos a quienes has dado coaching? ¿Qué se debe hacer para ser un buen coach? ¿El liderazgo y el coaching van siempre de la mano? Como siempre estas y otras interrogantes las revisaremos a fin de evaluarnos a nosotros mismos y determinar cómo podemos mejorar nuestras destrezas y continuar este largo camino hacia lograr una mejor versión de nosotros mismos.

El origen del Coaching

El término coaching ha estado muy en boga en los últimos años, inicialmente y de forma casi exclusiva en el mundo empresarial (más allá del deportivo, en el cual se emplea desde hace muchísimos años), no obstante, desde hace un tiempo el concepto ha venido calando en otros ámbitos tales como el de la salud, negocios, espiritualidad, carrera profesional y un largo etc, sin embargo, lo que guardan en común todas las existentes modalidades es que la persona que asume el rol de coach tendrá como objetivo fundamental orientar a la persona que está siendo guiada, al nivel donde ésta quiere estar.

De acuerdo al diccionario Oxford, el origen de la palabra “coach” se remonta a mediados del siglo 16 y proviene del francés “coche” que era básicamente un carruaje que como es de suponer era empleado para transportar personas de un lado a otro; adicionalmente, se dice que en 1830 el término coach era usado popularmente en el ambiente estudiantil de la Universidad de Oxford para referirse a los tutores privados de preparaban estudiantes para los exámenes. Finalmente, en cuanto al ámbito donde el término ha resultado tan familiar por años como lo es en el ámbito deportivo, según el portal www.onlineetymology.com se viene usando desde el año 1861 como denominación para el entrenador enmarcado en este contexto.

El Coaching en la actualidad

Podríamos decir que el coaching tal y como lo hemos venido empleando en los últimos casi 20 años, se debe fundamentalmente a los conceptos señalados en el libro Coaching for Performance (coaching para el desempeño) escrito por John Whitmore y publicado en 2002

Tal y como ya hemos mencionado, el coaching es empleado en distintas áreas de la vida moderna, entrelazando temas tan divergentes como lo holístico, pasando por lo financiero hasta llegar a la vida personal, no obstante, sin importar la modalidad en la cual se emplee, el coaching tiene un rol de gran importancia en el proceso orientación y acompañamiento, pues funge como canal de transmisión de retroalimentación para el coachee, quien podrá ejecutar su plan de trabajo guiado por su coach quien lo podrá llevar desde su punto actual a ese que anhele llegar .

Al mismo tiempo, si extrapolamos este concepto a la vida cotidiana, es muy posible que, sin saberlo, ya estés brindando sesiones de coaching en tu entorno, por esta razón deseo también desarrollar este enfoque a lo largo del artículo

¿Cuándo y como dar diferentes modalidades de Coaching?

Quiero destacar que, a lo largo de mi carrera profesional en el sector bancario corporativo, he tenido la fortuna de trabajar en diferentes organizaciones multinacionales con distintas filosofías de trabajo, y diferentes estilos de coaching, que de acuerdo a mi criterio, unos más han resultado más acertados que otros. Esto ha significado una gran oportunidad de aprendizaje que he procurado amalgamar con mis experiencias personales en los distintos roles que me han tocado desempeña bien sea como coach o coachee.

En general, he aprendido que hay dos grandes tipos de coaching:

*Agendado: esta modalidad sugiere como su nombre lo indica, se refiere acrear una rutina cuya periodicidad debería ser dictada por la disponibilidad del coach y del coachee, se establecen pautas de seguimiento en torno a objetivos concretos, lo que se pretende es que el coachee desarrolle con lo que los americanos llaman “accountability” lo cual podría traducirse como rendir cuentas. El accountability generará un “compromiso” asociado las acciones que decida ejecutar para emprender ese paso del punto A hasta el B

*Espontáneo: este tipo de coaching ocurre de manera natural luego de algún evento o suceso que requiera ser discutido de forma inmediata, son sesiones que no requieren formalismos, pueden darse como una conversación informal en cualquier espacio, su dinámica es mas como una conversación con un amigo quien te está dando su punto de vista sobre algún acontecimiento específico.

Recuerdo una vez, uno de mis supervisores me obsequió una simple pero valiosa lección, es que durante lo que lucía como una conversación trivial en un pasillo, me hizo una observación sobre cómo yo había abordado cierto tema en una reunión reciente y como podría tener un mayor y más efectivo impacto en mi audiencia empleando más directo y menos rebuscado, me hizo entender  el coaching “no tiene horario ni fecha en el calendario”, me dio algunas recomendaciones que decidí poner en práctica de inmediato a fin de fijarlas en mi accionar.

Con esto aprendí e interioricé lo que una vez dijo Confucio… “Oigo y olvido. Veo y recuerdo. Hago y entiendo

El Líder en el rol de Coach

  • Diseña la estrategia y la dirección
  • Dispone de los recursos disponibles para obtener el mejor resultado posible (lograr el mayor potencial)
  • Estimula el desarrollo de la empresa a través de la evolución de su gente
  • Se enfocan en el factor humano, pues saben que es la clave del éxito de la organización
  • Fomentan el aprendizaje mediante la asignación de tareas retadoras y estimulantes
  • Es la piedra angular del desarrollo profesional de su equipo, combinando aprendizaje estructurado y la práctica
  • Sus decisiones estratégicas son tomadas basándose el potencial de las fortalezas de sus colaboradores, sin embargo, en situaciones apremiantes el líder-coach puede tomar la decisión de saltar al “campo de juego” y ejecutar el mismo una jugada final si las circunstancias lo ameritan
  • Trabajan junto al equipo que lideran, les gusta enseñar modelando
  • Se esfuerzan en conocer las cualidades y aspectos a mejorar de los miembros del equipo, pues deben ser capaces de identificar las ocasiones en las cuales deben intervenir en una situación específica

8 elementos clave para ejercer liderazgo a través del coaching

En los ambientes corporativos, cuando nos referimos al coaching, se resume con frases tales como «¿por qué no haces esto?» o «sigue los siguientes pasos» las cuales son habitualmente mencionadas por los líderes de equipos (me incluyo entre los usuarios) pues por consenso implícito los diferentes cursos de capacitación asociados a este tema, así como autores en ese momento, las concebían como aceptables, sin embargo, eso ha cambiado.

Estos 8 elementos considero deben ser parte de la rutina al momento de brindar coaching:

  1. Saber escuchar de forma asertiva
  2. Preguntar y cuestionar: formular las preguntas apropiadas y oportunas
  3. Dar feedback oportuno que permita un enfoque constructivo
  4. Asistir en la escogencia de las metas
  5. Mostrar empatía
  6. Identificar y destacar las fortalezas y aspectos a mejorar
  7. Proveer estructura en el plan de trabajo
  8. Permitir que el coachee llegue a sus propias conclusiones y soluciones

Te invito a que reflexiones sobre estos elementos e identifiques aquellos que ya tienes para que sigas desarrollándolos y los que no tienes aún, determines un plan de acción para incorporarlos a tu arsenal de herramientas.

No olvidemos que el coaching es una competencia que se aprende y se desarrolla con el tiempo, lo cual podemos lograr con un poco de entrenamiento (lectura, cursos, seminarios, etc)

Reflexión final

Para concluir, quisiera invitarte a que te tomes unos minutos y evalúes a quienes han sido o son tus supervisores, trata de identificar lo bueno de cada uno de ellos en lo que corresponde al coaching que te proporcionaron, lo mismo con lo que estás o estuviste en desacuerdo, haciendo esto podrás tomar conciencia de los elementos que has estado modelando en tu rol de coach y cuales quisieras conservar, desarrollar y/o eliminar de tu mentalidad de orientador.

Te dejo los que creo son los tres elementos fundamentales en cualquier sesión de coaching: Preguntar, Escuchar y Empatizar.

Asimismo, otra lección que he aprendido con el tiempo gracias a episodios de liderazgo y de seguidor que me han tocado vivir a lo largo de mi vida profesional…cuando estás ejerciendo el liderazgo de tu equipo, familia, o como lo quieras llamar, recuerda que no tienes que tener todas las respuestas, no tienes que ser la persona mas experimentada del grupo, ni tampoco ser el dueño de todas las soluciones, pues lo mas importante y lo que realmente tiene valor para quienes te siguen, es que puedas generar conexión con ellos a través de la inspiración, para que sean ellos quienes busquen las respuestas (dentro o fuera de ellos, da igual)que los llevarán al siguiente nivel que todos buscamos.

El Bueno, el Malo y el Grande: ¿Qué hace cada uno de estos tipos de Gerente? ¿Cómo quieres calificarte?  7 Recomendaciones para convertirte en un gran gerente

El Bueno, el Malo y el Grande: ¿Qué hace cada uno de estos tipos de Gerente? ¿Cómo quieres calificarte? 7 Recomendaciones para convertirte en un gran gerente

Cuando se tiene la responsabilidad (recibida o asumida por iniciativa propia) de liderar a un equipo (deseo dejar abierto el contexto, pues creo que el principio aplica a cualquier entorno más allá del empresarial) se asume el reto de siempre procurar tomar las mejores decisiones posibles dadas la evidencias e información disponibles, con esto podremos analizar, interpretar y decidir qué hacer y/o qué no hacer, pues ambas resultan igual de importantes a la hora de gestionar; el método y especialmente los resultados dictaminarán nuestro estilo gerencial ubicándonos en la paleta de categorías desde lo peor hasta lo mejor.

En este artículo voy a ahondar en aquellos estilos y acciones que deberíamos evitar a toda costa si aspiramos que nuestras empresas y/o proyectos zarpen y lleguen a buen puerto, especialmente cuando nos toque atravesar tormentas que atenten contra nuestro deseo de seguir a flote, divirtiéndonos mientras hacemos lo que nos gusta, pero también resaltar eso que llaman las mejores prácticas que hacen que el rendimiento del equipo dirigido se proyecte positivamente hasta su nivel máximo .

Bien sea que seamos líderes empleados (pero con espíritu de emprendedor) o que ya hayamos dado el gran salto al mundo del emprendimiento empresarial , resulta de gran importancia ser capaces de mantenerse desarrollando/cultivando cualidades necesarias para influir positivamente en la gente, especialmente en aquellos que aspiramos guiar hacia el logro de objetivos específicos que nos permitan calificar nuestra gestión en el nivel más alto de la escala, evidenciándose esto a través de ese empuje extra para  alcanzar un nivel superior, pues si carecemos de esta motivación correremos el riesgo de irremediablemente caer en la categoría de mal dirigente.

A lo largo de mi carrera profesional, he tenido la oportunidad de toparme con muchos estilos gerenciales, de los cuales siempre he procurado sacar el máximo aprendizaje posible tanto de aquellos líderes que consideré sobresalientes como de aquellos que a mi modo de ver se hallaban a 180 grados de los primeros, así que basándome en esas características recogidas en más de 18 años de experiencias así como lo aprendido a través de la práctica, lectura, procuraré describir los tres grandes grupos en los que decidí englobar a los gerentes: Malos, Buenos y Grandes.

Creo abiertamente en aquella máxima que establece que el Mal gerente solo dice que hacer, el Bueno explica el por qué de lo que hay que hacer y finalmente, el Grande el cual involucra a sus seguidores en la toma de decisiones de lo que se va a hacer.

La importancia que radica en nuestro desempeño como excelsos comunicadores es enorme pues al ser las cabezas, se tiene la responsabilidad de bajar en cascada las directrices claras y coherentes que transmitan certidumbre y liderazgo para que nuestros supervisados se conviertan en nuestros seguidores gracias a nuestra influencia positiva y no a consecuencia de nuestro nivel jerárquico.

Por otra parte, he podido identificar otro elemento destacado y es que así como muchos progresan hacia el logro de sus metas, existen otros tantos que terminan estancándose y abandonando el camino que les conduciría a sus objetivos, el factor común que termina marcando la diferencia es que los primeros se mantienen cultivándose a sí mismos y los otros sencillamente no, por más experimentados que seamos, no importa cuánto tiempo hayamos estado a la cabeza de un equipo o empresa, el mundo está en constante evolución y si como líderes no continuamos nuestro desarrollo, inevitablemente nos estancaremos y nuestras capacidades como líderes se verán mermadas.

¿Cuáles cualidades estamos proyectando a nuestros equipos?

Lo que vayamos a proyectar en nuestro equipo de trabajo, dependerá en gran medida del nivel de confianza que sus miembros tengan en ti y tus destrezas como líder, pues a través de estos elementos podremos obtener de nuestros seguidores cualidades fundamentales para andar el camino que nos lleve a la consecución de las metas trazadas; las más resaltantes son:

  • Compromiso personal
  • Motivación
  • Aceptación de nuestra influencia

Según Linda Hill y Kent Lineback en su artículo Are you a good boss or a great one? Publicado en la prestigiosa revista Harvard Business Review (https://www.hbr.org) existen tres grandes pilares que todos aquellos que aspiramos convertirnos en grandes managers de nuestros emprendimientos o en las empresas para las que trabajemos podemos emplear como referencia:

  1. Gerencia de uno mismo: tener la capacidad de manejar las capacidades propias.
  2. Gerencia de tu red: saber cómo moverse en el entorno “político de la organización resulta vital.
  3. Gerencia de tu equipo: influencia positiva en tus seguidores.

No es un secreto que entre el ascenso jerárquico y las posibilidades de recibir feedback de nuestra gestión existe una relación inversamente proporcional, esto se presentará incluso en una mayor escala cuando se es emprendedor, pues al estar a la cabeza de la empresa serán pocas las ocasiones que habrá para recibir esa importante retroalimentación por parte de alguien más arriba. Dicho esto, resulta vital que estimulemos nuestro sentido autocrítico y nos evaluemos constantemente a fin de tratar de identificar áreas de mejora que nos orienten hacia donde debemos apuntar cuando decidamos el tópico en el cual vamos a seguir formándonos.

No podemos perder de vista que el management es simplemente asumir la responsabilidad de un grupo de gente y su desempeño, sin importar las circunstancias, nuestro objetivo será inspirar, influir y estimular a esas personas para que den lo mejor de sí para lograr alcanzar los objetivos planteados como equipo y como individuos.

El Malo

Características Descripción
Habla un idioma diferente Pobres destrezas comunicativas
No valora la contribución de su equipo (se roba el crédito) Exterminan la creatividad de los colaboradores
No confía en sus colaboradores / No empodera El empleado percibe que se le considera incapaz
Microgerencia: No da libertad de trabajar Siembra el descontento, merma la confianza de los colaboradores
Promueve a los recursos equivocados Basa sus decisiones en su gusto por la gente y no en destrezas
Dicta pobres instrucciones Al no saber qué hacer, los empleados no podrán demostrar su potencial

El Bueno

Maneja una comunicación bidireccional Al dar instrucciones, suele explicar el contexto de las tareas
Las promociones las hace basadas en las competencias Incentiva el buen desempeño y el logro de objetivos personales
Tiene conocimiento específico en un asunto determinado No suele proseguir con su formación integral
Delega las tareas de importancia baja y media   Genera confianza en sus supervisados
Realiza evaluaciones 1a1 con los miembros de sus equipos Supervisa el cumplimiento estricto de las normas
Se enfoca en el manejo del equipo como un todo   No se perciben las cualidades y potencial individuales

El Grande

  • Disfruta el día a día pues sabe que a pesar de que el camino se compone de obstáculos, estos generan aprendizaje y satisfacción al momento de superarlos.
  • Comunica de forma abierta, sencilla y motivadora//logran inspirar acción en sus colaboradores con su discurso.
  • El feedback siempre es bienvenido/ Cualquier momento es bueno para resaltar el logro de algún hito o a fin de recomendar una mejor práctica
  • Descubre, desarrolla y potencia el talento de los miembros de sus equipos
  • Involucra al equipo en la creación de soluciones basándose en el sentido del “nosotros”; aumento de la confianza en sí mismos
  • Empodera a sus seguidores/ Estimula la creatividad/Desarrollo del potencial
  • Promueve a los colaboradores basándose en la capacitación continua y en el hambre de retos / fomenta el desarrollo personal, prepara sucesores para la búsqueda de nuevos retos
  • Construye la autoridad sobre la influencia positiva
  • Cuando algo sale mal, asume la responsabilidad, pues las fallas de sus seguidores son sus errores como líder/ crea compromiso y lealtad
  • Cuando se equivoca, no busca culpables ni excusas, consigue soluciones y nuevas formas de hacer las cosas /Genera entusiasmo y creatividad; elimina el miedo al error.
  • Tiene mentalidad de jugador de ajedrez, con lo cual mueve estratégicamente los engranajes de su equipo según la demanda del negocio
  • Al dar coaching, se adaptan a las características de sus seguidores para que su mensaje llegue de forma adecuada al receptor.

En definitiva, si tenemos claro cuáles son nuestros objetivos, desarrollamos la capacidad de establecer una comunicación efectiva que logre influir positivamente en nuestro equipo mediante directrices concisas y participativas, continuamos trabajando en nuestra evolución como líderes para impactar efectivamente a nuestro equipo estaremos en vía al más alto nivel de gerencia, los resultados que vayamos obteniendo irán dictando la pauta y nos harán saber si la “grandeza” está presente o no.

Asimismo, quiero destacar que no debemos descansar sobre nuestros logros pasados, pues esto del management es un camino que no termina jamás, es un sendero vivo en constante cambio, por ende, nos demandará mantener el mismo ritmo, exigiéndonos evolucionar pues de lo contrario nos quedaremos rezagados y nuestra nave empresarial se vendrá en picada y con ella nuestra influencia en nuestro equipo.

Para finalizar quiero recordar que el management moderno nos exige cada vez con más intensidad, por ello dejo 7 recomendaciones para convertirnos en grandes gerentes

  1. Disfrutar el camino, los obstáculos son oportunidades para desarrollar nuestras capacidades gerenciales
  2. Adoptar una actitud de Aprendiz Empedernido y de mejora continua
  3. Trazar una hoja de ruta para tener claro lo que vamos a hacer para llegar a donde queremos para llegar
  4. Desatar nuestra creatividad dando espacio para los errores y recordando que lograremos resultados diferentes solo si hacemos cosas nuevas
  5. Tener determinación: hacer lo que haga falta, el tiempo que haga falta de la manera que haga falta
  6. Ver al mundo con abundancia, si crecemos y ayudamos a otros a crecer, vamos a crear sinergia traducida en una mejora colectiva en el logro de resultados.
  7. Y por último… el que se relaja pierde. Nos toca trabajo focalizado y constante buscando siempre nuevos retos.

(Imagen cortsía de vector stock)