El Bueno, el Malo y el Grande: ¿Qué hace cada uno de estos tipos de Gerente? ¿Cómo quieres calificarte? 7 Recomendaciones para convertirte en un gran gerente

Cuando se tiene la responsabilidad (recibida o asumida por iniciativa propia) de liderar a un equipo (deseo dejar abierto el contexto, pues creo que el principio aplica a cualquier entorno más allá del empresarial) se asume el reto de siempre procurar tomar las mejores decisiones posibles dadas la evidencias e información disponibles, con esto podremos analizar, interpretar y decidir qué hacer y/o qué no hacer, pues ambas resultan igual de importantes a la hora de gestionar; el método y especialmente los resultados dictaminarán nuestro estilo gerencial ubicándonos en la paleta de categorías desde lo peor hasta lo mejor.

En este artículo voy a ahondar en aquellos estilos y acciones que deberíamos evitar a toda costa si aspiramos que nuestras empresas y/o proyectos zarpen y lleguen a buen puerto, especialmente cuando nos toque atravesar tormentas que atenten contra nuestro deseo de seguir a flote, divirtiéndonos mientras hacemos lo que nos gusta, pero también resaltar eso que llaman las mejores prácticas que hacen que el rendimiento del equipo dirigido se proyecte positivamente hasta su nivel máximo .

Bien sea que seamos líderes empleados (pero con espíritu de emprendedor) o que ya hayamos dado el gran salto al mundo del emprendimiento empresarial , resulta de gran importancia ser capaces de mantenerse desarrollando/cultivando cualidades necesarias para influir positivamente en la gente, especialmente en aquellos que aspiramos guiar hacia el logro de objetivos específicos que nos permitan calificar nuestra gestión en el nivel más alto de la escala, evidenciándose esto a través de ese empuje extra para  alcanzar un nivel superior, pues si carecemos de esta motivación correremos el riesgo de irremediablemente caer en la categoría de mal dirigente.

A lo largo de mi carrera profesional, he tenido la oportunidad de toparme con muchos estilos gerenciales, de los cuales siempre he procurado sacar el máximo aprendizaje posible tanto de aquellos líderes que consideré sobresalientes como de aquellos que a mi modo de ver se hallaban a 180 grados de los primeros, así que basándome en esas características recogidas en más de 18 años de experiencias así como lo aprendido a través de la práctica, lectura, procuraré describir los tres grandes grupos en los que decidí englobar a los gerentes: Malos, Buenos y Grandes.

Creo abiertamente en aquella máxima que establece que el Mal gerente solo dice que hacer, el Bueno explica el por qué de lo que hay que hacer y finalmente, el Grande el cual involucra a sus seguidores en la toma de decisiones de lo que se va a hacer.

La importancia que radica en nuestro desempeño como excelsos comunicadores es enorme pues al ser las cabezas, se tiene la responsabilidad de bajar en cascada las directrices claras y coherentes que transmitan certidumbre y liderazgo para que nuestros supervisados se conviertan en nuestros seguidores gracias a nuestra influencia positiva y no a consecuencia de nuestro nivel jerárquico.

Por otra parte, he podido identificar otro elemento destacado y es que así como muchos progresan hacia el logro de sus metas, existen otros tantos que terminan estancándose y abandonando el camino que les conduciría a sus objetivos, el factor común que termina marcando la diferencia es que los primeros se mantienen cultivándose a sí mismos y los otros sencillamente no, por más experimentados que seamos, no importa cuánto tiempo hayamos estado a la cabeza de un equipo o empresa, el mundo está en constante evolución y si como líderes no continuamos nuestro desarrollo, inevitablemente nos estancaremos y nuestras capacidades como líderes se verán mermadas.

¿Cuáles cualidades estamos proyectando a nuestros equipos?

Lo que vayamos a proyectar en nuestro equipo de trabajo, dependerá en gran medida del nivel de confianza que sus miembros tengan en ti y tus destrezas como líder, pues a través de estos elementos podremos obtener de nuestros seguidores cualidades fundamentales para andar el camino que nos lleve a la consecución de las metas trazadas; las más resaltantes son:

  • Compromiso personal
  • Motivación
  • Aceptación de nuestra influencia

Según Linda Hill y Kent Lineback en su artículo Are you a good boss or a great one? Publicado en la prestigiosa revista Harvard Business Review (https://www.hbr.org) existen tres grandes pilares que todos aquellos que aspiramos convertirnos en grandes managers de nuestros emprendimientos o en las empresas para las que trabajemos podemos emplear como referencia:

  1. Gerencia de uno mismo: tener la capacidad de manejar las capacidades propias.
  2. Gerencia de tu red: saber cómo moverse en el entorno “político de la organización resulta vital.
  3. Gerencia de tu equipo: influencia positiva en tus seguidores.

No es un secreto que entre el ascenso jerárquico y las posibilidades de recibir feedback de nuestra gestión existe una relación inversamente proporcional, esto se presentará incluso en una mayor escala cuando se es emprendedor, pues al estar a la cabeza de la empresa serán pocas las ocasiones que habrá para recibir esa importante retroalimentación por parte de alguien más arriba. Dicho esto, resulta vital que estimulemos nuestro sentido autocrítico y nos evaluemos constantemente a fin de tratar de identificar áreas de mejora que nos orienten hacia donde debemos apuntar cuando decidamos el tópico en el cual vamos a seguir formándonos.

No podemos perder de vista que el management es simplemente asumir la responsabilidad de un grupo de gente y su desempeño, sin importar las circunstancias, nuestro objetivo será inspirar, influir y estimular a esas personas para que den lo mejor de sí para lograr alcanzar los objetivos planteados como equipo y como individuos.

El Malo

Características Descripción
Habla un idioma diferente Pobres destrezas comunicativas
No valora la contribución de su equipo (se roba el crédito) Exterminan la creatividad de los colaboradores
No confía en sus colaboradores / No empodera El empleado percibe que se le considera incapaz
Microgerencia: No da libertad de trabajar Siembra el descontento, merma la confianza de los colaboradores
Promueve a los recursos equivocados Basa sus decisiones en su gusto por la gente y no en destrezas
Dicta pobres instrucciones Al no saber qué hacer, los empleados no podrán demostrar su potencial

El Bueno

Maneja una comunicación bidireccional Al dar instrucciones, suele explicar el contexto de las tareas
Las promociones las hace basadas en las competencias Incentiva el buen desempeño y el logro de objetivos personales
Tiene conocimiento específico en un asunto determinado No suele proseguir con su formación integral
Delega las tareas de importancia baja y media   Genera confianza en sus supervisados
Realiza evaluaciones 1a1 con los miembros de sus equipos Supervisa el cumplimiento estricto de las normas
Se enfoca en el manejo del equipo como un todo   No se perciben las cualidades y potencial individuales

El Grande

  • Disfruta el día a día pues sabe que a pesar de que el camino se compone de obstáculos, estos generan aprendizaje y satisfacción al momento de superarlos.
  • Comunica de forma abierta, sencilla y motivadora//logran inspirar acción en sus colaboradores con su discurso.
  • El feedback siempre es bienvenido/ Cualquier momento es bueno para resaltar el logro de algún hito o a fin de recomendar una mejor práctica
  • Descubre, desarrolla y potencia el talento de los miembros de sus equipos
  • Involucra al equipo en la creación de soluciones basándose en el sentido del “nosotros”; aumento de la confianza en sí mismos
  • Empodera a sus seguidores/ Estimula la creatividad/Desarrollo del potencial
  • Promueve a los colaboradores basándose en la capacitación continua y en el hambre de retos / fomenta el desarrollo personal, prepara sucesores para la búsqueda de nuevos retos
  • Construye la autoridad sobre la influencia positiva
  • Cuando algo sale mal, asume la responsabilidad, pues las fallas de sus seguidores son sus errores como líder/ crea compromiso y lealtad
  • Cuando se equivoca, no busca culpables ni excusas, consigue soluciones y nuevas formas de hacer las cosas /Genera entusiasmo y creatividad; elimina el miedo al error.
  • Tiene mentalidad de jugador de ajedrez, con lo cual mueve estratégicamente los engranajes de su equipo según la demanda del negocio
  • Al dar coaching, se adaptan a las características de sus seguidores para que su mensaje llegue de forma adecuada al receptor.

En definitiva, si tenemos claro cuáles son nuestros objetivos, desarrollamos la capacidad de establecer una comunicación efectiva que logre influir positivamente en nuestro equipo mediante directrices concisas y participativas, continuamos trabajando en nuestra evolución como líderes para impactar efectivamente a nuestro equipo estaremos en vía al más alto nivel de gerencia, los resultados que vayamos obteniendo irán dictando la pauta y nos harán saber si la “grandeza” está presente o no.

Asimismo, quiero destacar que no debemos descansar sobre nuestros logros pasados, pues esto del management es un camino que no termina jamás, es un sendero vivo en constante cambio, por ende, nos demandará mantener el mismo ritmo, exigiéndonos evolucionar pues de lo contrario nos quedaremos rezagados y nuestra nave empresarial se vendrá en picada y con ella nuestra influencia en nuestro equipo.

Para finalizar quiero recordar que el management moderno nos exige cada vez con más intensidad, por ello dejo 7 recomendaciones para convertirnos en grandes gerentes

  1. Disfrutar el camino, los obstáculos son oportunidades para desarrollar nuestras capacidades gerenciales
  2. Adoptar una actitud de Aprendiz Empedernido y de mejora continua
  3. Trazar una hoja de ruta para tener claro lo que vamos a hacer para llegar a donde queremos para llegar
  4. Desatar nuestra creatividad dando espacio para los errores y recordando que lograremos resultados diferentes solo si hacemos cosas nuevas
  5. Tener determinación: hacer lo que haga falta, el tiempo que haga falta de la manera que haga falta
  6. Ver al mundo con abundancia, si crecemos y ayudamos a otros a crecer, vamos a crear sinergia traducida en una mejora colectiva en el logro de resultados.
  7. Y por último… el que se relaja pierde. Nos toca trabajo focalizado y constante buscando siempre nuevos retos.

(Imagen cortsía de vector stock)

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