¿Qué hacer para ofrecer un (sobresaliente) Servicio al Cliente?

¿Qué hacer para ofrecer un (sobresaliente) Servicio al Cliente?

Todos y cada uno de nosotros en algún momento hemos presenciado o recibido “servicio al cliente” que sencillamente nos ha frustrado a tal punto que hemos perdido la “dulzura de nuestro carácter” como suele decir uno de mis narradores deportivos favoritos John Carrillo.

 Hace unas semanas me mudé y para ello alquilé un camión para trasladar nuestros enseres, esto lo hice con dos meses y medio de anticipación, pues en Quebec, los días finales de junio un gran número de personas se mudan, de manera que no quería correr el riesgo de quedarme “a pie”, la compañía que usé según las revisiones y comentarios de antiguos usuarios estaba calificada con un 3.7/5 lo cual entra en el rango de lo aceptable. Llegado el día de recoger el camión llegué antes de la apertura al público, no obstante, la representante que abrió la oficina fue lo suficientemente amable para tomar la decisión de atenderme antes de la hora oficial (a pesar que uno de sus colegas, pasó a su lado diciendo que aún “no estaban abiertos”, para mi suerte ella ni se inmutó.Hasta allí todo marchaba de maravilla, la situación conflictiva llegó cuando encendí el motor del camión y noté que el medidor del tanque de gasolina estaba vacío lo cual no estaba bien, dado que se suponía debía tener medio tanque.

Lo cierto es que la representante se disculpó y se comprometió a escalar la situación a su supervisor cuando este llegara de manera de tener una solución al momento de devolver el vehículo. Para resumir, el gerente no llegó ese día y no recibí su llamada sino hasta el martes siguiente a fin de ofrecer una solución a mi situación de insatisfacción, la cual efectivamente cubrió mis expectativas, pues ofreció rebajar de mi factura el kilometraje recorrido más el monto que coloqué de gasolina,representando esto un 30% del total. 

Ahora bien, ¿qué aprendizaje me deja esta experiencia?

Ante una situación de insatisfacción de uno de nuestros clientes, lo primero que siempre debemos hacer es manifestar nuestra empatía con un “lo siento” que sea sincero, es decir, que nuestro cliente lo perciba auténtico y real. No obstante, debemos ser cautelosos pues una disculpa sin estar complementada con una solución alternativa, puede ser nefasta.

En segundo lugar, ofrecer diferentes opciones al cliente nos permitan transmitirle un mensaje claro y conciso:  “su problema es de nuestro interés y por ende queremos ofrecerle una solución”, con esto lo que pretendemos es mostrar alternativas que puedan satisfacer el requerimiento de la manera más eficaz y eficiente. Al hacer esto, le damos al usuario la sensación que está en control de lo que está sucediendo y especialmente estará en conocimiento de cómo se va a solucionar su situación.

El tercer aspecto, pero no por eso menos importante, es el hecho de tener una actitud de apertura y receptividad, esto contribuirá a que “las aguas vuelvan a su cauce” pues si ya nuestro cliente está molesto por algo atribuible a nuestra gestión, debemos procurar que ese nivel de frustración no aumente y más bien logremos ayudar a volver a su estado original o al menos lograr disminuirlo.

Jamás debemos perder de vista que nuestros huéspedes (como también me gusta llamarles a nuestros clientes, pues mientras estén consumiendo alguno de nuestros servicios o productos, deberíamos adoptar la mentalidad que tenemos un invitado en casa y hacer lo que ello implica, atenderle de la mejor manera para que se sienta a gusto y con ganas de visitarnos de nuevo)

posiblemente no recuerden lo que les digas, pero si puedes tener la certeza que nunca olvidarán lo que le haces sentir. Y si no me crees, lo puedes fácilmente corroborar tu mism@ tratando de recordar alguna experiencia memorable como cliente que hayas tenido y lo que eso te hizo sentir. Lo que que me resulta curioso, es que luego de hacer una encuesta a mis conocidos, que no es tan fácil recordar experiencias de servicio al cliente que puedan catalogar como positivas, no obstante, las negativas suelen saltar a la memoria de una forma natural y rápida.

Hace poco un amigo cercano me contaba una anécdota con uno de los campeones mundiales en lo que concierne a experiencia del cliente, se trata de Disney, resulta que luego de pasar una semana hospedado en uno de sus hoteles de Orlando, Fl ,cuando ya regresaba a su habitación para recoger sus cosas y hacer el check out notó que le faltaba una pequeña nevera o cava portátil, ante lo cual el personal se excusó por el incidente y se enfocó en la búsqueda infructuosa del objeto, que finalmente resultó infructuosa,aquí se puso de manifiesto el “ofrece disculpas pero también opciones a tu cliente”. Ante el inminente extravío, le dijeron después de disculparse “por favor indíquenos el valor que el objeto tenía y le daremos el monto en efectivo o una noche gratis de hospedaje comidas incluidas (200usd aprox) ” Mi amigo optó por el efectivo (70usd) pues si bien la situación fue molesta, el monto recibido superaba considerablemente el costo del artículo, aunque no es menos cierto que le hubiese gustado pasar un día extra en la tierra de Mickey.

Con esta historia queda de manifiesto como un campeón mundial de la experiencia del cliente, empodera a los miembros de su equipo para que tomen decisiones rápidas pero acertadas, que tengan como foco principal a los individuos que son su razón de existir como lo son sus clientes, a quienes le transfieren el poder de decisión al darle alternativas entre las cuales puedan escoger la que más les satisfaga.

En conclusión, el primer aspecto a resaltar es que si deseamos generar una cultura de servicio en la que tengamos el coraje de innovar debemos estar dispuestos a asumir fallas consecuencia de los ensayos fallidos; esto a la larga se traducirá en más gente animada a pensar creativamente en el seno de nuestras organizaciones queriendo hacer las cosas de manera diferente, de modo que los líderes lo primero que tendrán que hacer es empoderar a sus equipos de trabajo,convirtiéndose en agentes generadores de cambio, inspirándoles a ser creativos a través de la modelación.

En segundo lugar, podríamos decir que existe una oportunidad casi infinita de mejorar la experiencia de nuestros usuarios, pues a decir verdad luego de mirar estadísticas en cuanto a lo que estos recuerdan de sus experiencias (me incluyo en el grupo ), creo que la “barra” está muy baja, lo cual se traduce en que los prestadores de servicio en algún momento podemos bajar la guardia (tal vez porque estamos en nuestra zona de confort ) y por ende nos esforzamos poco o muy poco por ofrecer un servicio realmente que haga sentir a nuestros clientes como nuestros huéspedes; es entonces cuando creo que debemos iniciar un cambio en nuestro vocabulario habitual al momento de referimos al servicio al cliente, dado  que el Servicio es estático y la Hospitalidad es dinámica, entonces deberíamos empezar a ser más “hospitalarios” que “servidores” pues así lograremos más clientes-huéspedes leales a nuestra marca.

Ya para concluir, si realmente queremos generar impacto positivo y experiencias memorables en nuestros clientes internos o externos (da lo mismo) debemos adoptar la mentalidad que la hospitalidad es nuestra arma secreta! En todos los ámbitos de nuestra vida nos hará resaltar y siempre nos recordarán..positivamente.


Sólo la vida vivida para servir a otros, es una vida que valió la pena” Albert Einstein

¿Puede el mindfulness ayudarnos en nuestras rutinas diarias?

¿Puede el mindfulness ayudarnos en nuestras rutinas diarias?

Como consecuencia del agitado ritmo de vida que impera hoy en día, cada vez nos volvemos más reactivos  y menos proactivos, no obstante, para esta situación pudiese haber un antídoto…me refiero específicamente al mindfulness o lo que sería su traducción en la lengua de Cervantes, la conciencia plena

Con este artículo, deseo compartir con ustedes amigos lectores algunos aspectos resaltantes de esta técnica (que si bien tiene un origen milenario, no resultaba muy popular si no hasta años recientes)y cuál puede ser el impacto de su práctica frecuente en nuestra cotidianidad.

Con el paso del tiempo, se ha venido demostrando que la práctica de antigua técnica podemos desarrollar lo que los expertos llaman el “espacio del segundo mental”, el cual existente a partir de un estímulo concreto y nuestra respuesta a este. Obviamente, un segundo no implica mucho tiempo, sin embargo, puede marcar la diferencia entre fallar y mejorar nuestro desempeño, lo primero es lo que suele ocurrir cuando apresuramos un decisión.

En pocas palabras, este “segundo mental” al que me refiero nos puede ayudar a liderar nuestra mente, emociones y todo lo que gira en torno a nuestras vidas.

Diversos estudios confirman como la práctica continua del mindfulness altera nuestros cerebros y cómo interactuamos con nosotros mismos y nuestro entorno. Lo que ocurre es que el sistema operativo de nuestro cerebro cambia, dado que nuestra actividad cerebral se redirige desde la antigua y reaccionaria zona del cerebro incluyendo el sistema límbico, a la zona más nueva,esa que denominamos cortex prefrontal

El beneficio fundamental de esta “nueva” forma de operar de nuestro cerebro es que la actividad en la zona encargada de responder a los estímulos de “luchar o huir” así como de las reacciones automáticas, se verá reducida y en contrapartida, la parte del cerebro que maneja lo que denominamos “funcionamiento ejecutivo “ responsable de controlar lo que pensamos, decimos y hacemos, va a verse aumentada.

Cuando nuestro “Centro de Comando” como me gusta llamarle, incrementa su capacidad, estaremos en una posición mucho ventajosa, dado que estaremos “detrás del volante” de nuestra mente y en consecuencia de nuestras vidas.

Quisiera compartir 3 tips que procuro emplear: en mi día a día que hasta ahora me están dando buenos resultados:

  1. Practicar 10 minutos de meditación, para esto, solo debes buscar el momento que mejor se ajuste a tu rutina de manera que disminuyan los posibles eventos que te impidan adoptar el hábito. En mi caso, el mejor momento es en las mañanas cuando voy en el transporte público, ahí no tengo muchas distracciones por lo que puedo concentrarme en mi entrenamiento de conciencia plena. Te recomiendo la aplicación que suelo usar, la cual es gratuita, el único detalle es que es en inglés. La puedes conseguir a través de este link: https://www.potentialproject.com/apps/
  2. No más multitasking o múltiples tareas al mismo tiempo: (incluso si eres mujer, y se que pueden hacer múltiples cosas al mismos tiempo, pues tengo más de 10 años de casado) nuestros cerebros no fueron diseñados para funcionar como un computador que nos permita atender a plenitud dos o más tareas simultáneamente, lo más productivo es (aunque te cueste creer, como a mi) es enfocarse en una tarea, concluirla y luego pasar a la siguiente. Verás cómo tu nivel de concentración aumenta notablemente y en consecuencia tus resultados. Si aún te mantienes escéptic@, entonces te invito a pruebes por un par de semanas y luego analices si notas algún cambio positivo, eso si, te adelanto que al comienzo tu cerebro tenderá a querer « volver a la normalidad » por lo que debes estar pendiente y ceñirte al plan inicial.
  3. Usa tu agenda o planner . Programa una revisión de tus avances, esto te va a permitir evaluar cómo te sientes aplicando lo anterior. Como sugerencia, trata de invitar a alguien más a hacer lo mismo, así podrán entre ambos compartir sus puntos de vista y comentarios sobre los posibles cambios experimentados; si no consigues a nadie interesado, no pasa nada, lo que puedes hacer es pedir a alguien que sea tu “compañer@ de rendir cuentas” o como los americanos le llaman “accountability buddy” lo cual te va a permitir asumir la responsabilidad de rendirle cuentas a alguien y por ende te verás comprometido a poner lo mejor de ti para mostrar resultados y avances.

En fin, el mindfulness definitivamente no es una panacea ni nada que se le parezca, no obstante, se trata de una herramienta que nos va a permitir desarrollar la capacidad de concentración al momento de realizar nuestras tareas diarias y mejor aún, nos dará recursos que podremos emplear para canalizar de una forma más eficiente las situaciones apremiantes en las que debemos dar una una respuesta con rapidez y eficacia.

Tres pilares fundamentales para ser un gran líder

Tres pilares fundamentales para ser un gran líder

Una vez escuché una historia en la cual se describía como un joven barista que trabajaba en dos cadenas de hoteles diferentes, ambas de 5 estrellas y de clase mundial, mostraba dos caras diametralmente opuestas al momento de realizar su trabajo en cada uno de estos hoteles, el joven a quien llamaremos Alex, en uno de sus empleos  se le veía creativo, entusiasta, buscando en todo momento brindar el mejor servicio posible a sus clientes,en fin un verdadero embajador de marca que toda empresa desearía tener en sus filas, mientras que en el segundo lugar de trabajo, curiosamente, su nivel de “buena vibra y energía” disminuían drásticamente, siempre con un perfil bajo manteniéndose alejado del radar de sus “líderes”.

La verdad es que me pareció muy curioso imaginar al mismo individuo que se consideraba un enamorado y apasionado por su trabajo, ejecutando la misma labor pero esta vez siendo el típico empleado desmotivado que solo hace lo estrictamente necesario para simplemente recibir su pago quincenal y estar literalmente contando los minutos para terminar su turno.

Como es natural, se le preguntó a Alex cual creía era la causa de la abismal diferencia conductual al desempeñar el mismo rol pero en organizaciones distintas, que había en el hotel A que lo hacía tan feliz y que además le motivaba a dar lo mejor de sí, su respuesta fue simple…en su empleo A, ese en el cual disfruta haciendo su trabajo, el  equipo gerencial ejercía su liderazgo enfocándose siempre en preguntarle a él y sus colegas, qué podía hacer la organización para ayudarles a hacer mejor su trabajo, a sentirse más a gusto, lo cual daba pie a que todos los empleados se sintieran libres y relajados, en fin dueños de lo que hacían, lo cual se traducía en apertura para que propusieran ideas para mejorar su entorno laboral, la conjunción de estos elementos daba como resultado un nivel de atención y servicio a los a sus huéspedes, en cambio, en el hotel B los gerentes solo se preocupaban en detectar los errores de sus supervisados a fin de llamarles la atención, lo cual obviamente generaba en Alex y probablemente al resto de sus colegas, una sensación de no querer estar allí más allá del tiempo mínimo necesario.

Con esta breve historia deseo evidenciar los elementos fundamentales que quiero abordar en este artículo, me refiero concretamente a lo que yo llamo los pilares fundamentales  de un gran líder: Creatividad, Empoderamiento y Humildad

Creatividad

Me gusta definirla como la habilidad que tenemos todos de modificar nuestras limitaciones, las cuales,curiosamente son impuestas por nosotros mismos, este proceso lo llevamos a cabo de manera general, mediante la ruptura de patrones, es decir, haciendo las cosas de una manera diferente. Si quieres resultados diferentes…comienza a hacer las cosas de manera diferente.

Uno de los elementos más comunes en las organizaciones que llaman “disruptivas” , es decir, esas que buscan todo el tiempo desafiar el status quo, es que sus líderes están promoviendo constantemente, un ambiente de creatividad en el cual se fomente el cuestionamiento de los procesos que ya se tienen, pues esto permitirá a los individuos darse cuenta de cómo ellos pueden contribuir a la mejora continua.

En nuestro ejemplo, esto se evidencia cuando Alex se siente libre de ser creativo cuando brinda su servicio a los huéspedes del hotel A

  • El elemento clave: Propiciar un ambiente libre de juicios en el cual se aprecien todas las ideas, dejando claro que no existen ni buenas ni malas, solo ideas cuya materialización es más o menos factible.

Empoderamiento

Un verdadero líder comprende el efecto multiplicador que trae consigo fomentar la autonomía de sus seguidores, esto lo logra mediante el desarrollo de la confianza en sí mismos, en sus capacidades. Para alcanzar este punto, resulta primordial que cada individuo se sienta “dueño” de su proceso, es decir, que tengan la capacidad de reaccionar y tomar decisiones de forma ágil, basándose en su experticia y capacidades.

Si el líder ha sido capaz de transmitir con entusiasmo su visión a cada uno de los componentes de su equipo, esto permitirá la implicación y participación activa en el logro de los objetivos que se tracen, lo cual al final de día, redundará en mayor autonomía al momento de ejecutar sus funciones, por supuesto, es importante acotar, que el coaching debe estar presente en todo momento, ya que así se podrán identificar oportunidades de mejoras que se podrán cubrir con la adquisición de nuevas competencias o el desarrollo de las ya existentes.

De nuevo mirando nuestro ejemplo, cuando ya existe una relación de confianza entre los colaboradores y los líderes, cuando ya se comparte la visión de lo que se quiere lograr y a donde se quiere ir, la apertura a la creatividad es parte de la filosofía gerencial es algo que viene de forma natural y es entonces cuando el colaborador estará en posición de tomar sus decisiones con mucha más confianza.

  • El elemento clave: La confianza es algo que se construye con el tiempo pero sobre todo con hechos, es decir, para que un equipo confíe en un líder, este debe demostrar con acciones que existe coherencia entre lo que dice y lo que hace.

Humildad

Mostrar respeto por sus colaboradores en todo momento va más allá del sentido más obvio, cuando digo que un líder debe ser humilde con su equipo, me refiero específicamente a que debe transmitirle  a su gente, quienes generalmente son los dueños de los procesos que ejecutan, que su conocimiento es valorado y esto se logra escuchándoles, haciéndoles entender que sus ideas son tomadas en cuenta y que su creatividad siempre es bienvenida. Las soluciones a los problemas más complejos en muchas ocasiones son derivadas de las ideas más simples, de manera que un líder humilde jamás se siente en un pedestal y sabe que servir a los demás es parte fundamental de su rol, mismo tiempo pidiendo feedback permanentemente.

De acuerdo a nuestra historia, el hecho que el equipo gerencial pregunte a sus colaboradores cómo podrían ellos asistirles para que el trabajo de estos últimos sea de la mayor calidad posible, denota humildad al asumir que su nivel jerárquico o de liderazgo no les supone saber todos los detalles del funcionamiento de la organización ni mucho menos todas las respuestas (nada más alejado de la realidad) y por ello acuden a los “dueños de los procesos” para que les permita adoptar medidas que sean lo más acertadas posible y amoldadas a las necesidades reales del negocio.

  • El elemento clave: Cuando un líder posee entre sus cualidades el don de la humildad, lo pone de manifiesto al momento de equivocarse, pues reconocerá sus errores admitiéndolos y asumiendo la responsabilidad; mientras que cuando los objetivos son alcanzados, el crédito se lo dará en primera instancia a los miembros de su equipo

Uno de los mayores retos que afrontan hoy en día los líderes de las organizaciones, es lograr una fórmula que combine de la manera más balanceada el bienestar de los individuos que las conforman y la rentabilidad de sus modelos de negocio, para alcanzar esto, evidentemente, se requiere la sinergia de todos los componentes de la empresa basándose en las competencias de su capital humano, haciendo especial énfasis en una en particular pues la considero como el catalizador de todo el proceso, me refiero específicamente a la capacidad de los líderes de inspirar a sus colaboradores, impulsándoles a adoptar una misma visión, esa que combine la capacidad de aportar ideas, crear, de sentirse dueños de lo que hacen considerando sus opiniones al momento de la toma de decisiones gerenciales.

Para finalizar, solo quiero mencionar que como líderes que al momento de tomar sus decisiones , siempre deben tener en cuenta que mucha libertad creará el caos y que por otra parte, mucho control matará la creatividad, por esta razón, el reto será maniobrar entre lo mejor de los dos mundos.

Un elemento clave en todo este proceso de liderazgo, empieza por asegurar que los colaboradores del equipo sepan cual es rol dentro de los objetivos de la organización y como su aporte contribuye al logro de los mismos, pues de lo contrario, estaremos en presencia de una discrepancia entre lo que los miembros del equipo puedan experimentar en su día a día y lo que sus líderes están pensando y esperando; en otras palabras, se trata de unificar criterios en torno a lo que cada “jugador” debe hacer a fin de obtener la victoria.

Una de las principales tareas del gerente ejerciendo su rol de líder, será aprovechar toda la energía que sus colaboradores están permanentemente irrandiando, por supuesto, estando consciente que habrán puntos de vistas muy diferentes y hasta opuestos, no obstante, la única forma de estar en posición de maximizar ese variopinto flujo de ideas, es el de estar permanentemente a la escucha, es allí cuando el ambiente que propicia la creatividad proporcionará la estructura para incentivar a la gente a compartir sus ideas sobre cómo se podrían mejorar los procesos que al final del día, son suyos, pues son ellos quienes están involucrados en los pequeños detalles del día a día.

Por último, les dejo una frase para su reflexión:  “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y convertirse en algo más, entonces eres un líder”.- John Quincy Adams, ex presidente de Estados Unidos.

¿Es posible liderar a través del Coaching?

¿Es posible liderar a través del Coaching?


Creo absolutamente que todos nosotros a lo largo de nuestras vidas, en algún momento, hemos dado y recibido coaching, directa o indirectamente, de manera consciente o no, por esa razón considero pertinente abordar este tema que personalmente encuentro sumamente interesante y al mismo tiempo dejar algunas preguntas para la reflexión de cada uno de los lectores, especialmente, para aquellos de espíritu emprendedor que ya son líderes o aspiran serlo, sin importar el contexto en el cual  deseen destacar.

¿Alguna vez te has preguntado si existe una forma perfecta de dar coaching? ¿Te has puesto a pensar cómo te calificarían aquellos a quienes has dado coaching? ¿Qué se debe hacer para ser un buen coach? ¿El liderazgo y el coaching van siempre de la mano? Como siempre estas y otras interrogantes las revisaremos a fin de evaluarnos a nosotros mismos y determinar cómo podemos mejorar nuestras destrezas y continuar este largo camino hacia lograr una mejor versión de nosotros mismos.

El origen del Coaching

El término coaching ha estado muy en boga en los últimos años, inicialmente y de forma casi exclusiva en el mundo empresarial (más allá del deportivo, en el cual se emplea desde hace muchísimos años), no obstante, desde hace un tiempo el concepto ha venido calando en otros ámbitos tales como el de la salud, negocios, espiritualidad, carrera profesional y un largo etc, sin embargo, lo que guardan en común todas las existentes modalidades es que la persona que asume el rol de coach tendrá como objetivo fundamental orientar a la persona que está siendo guiada, al nivel donde ésta quiere estar.

De acuerdo al diccionario Oxford, el origen de la palabra “coach” se remonta a mediados del siglo 16 y proviene del francés “coche” que era básicamente un carruaje que como es de suponer era empleado para transportar personas de un lado a otro; adicionalmente, se dice que en 1830 el término coach era usado popularmente en el ambiente estudiantil de la Universidad de Oxford para referirse a los tutores privados de preparaban estudiantes para los exámenes. Finalmente, en cuanto al ámbito donde el término ha resultado tan familiar por años como lo es en el ámbito deportivo, según el portal www.onlineetymology.com se viene usando desde el año 1861 como denominación para el entrenador enmarcado en este contexto.

El Coaching en la actualidad

Podríamos decir que el coaching tal y como lo hemos venido empleando en los últimos casi 20 años, se debe fundamentalmente a los conceptos señalados en el libro Coaching for Performance (coaching para el desempeño) escrito por John Whitmore y publicado en 2002

Tal y como ya hemos mencionado, el coaching es empleado en distintas áreas de la vida moderna, entrelazando temas tan divergentes como lo holístico, pasando por lo financiero hasta llegar a la vida personal, no obstante, sin importar la modalidad en la cual se emplee, el coaching tiene un rol de gran importancia en el proceso orientación y acompañamiento, pues funge como canal de transmisión de retroalimentación para el coachee, quien podrá ejecutar su plan de trabajo guiado por su coach quien lo podrá llevar desde su punto actual a ese que anhele llegar .

Al mismo tiempo, si extrapolamos este concepto a la vida cotidiana, es muy posible que, sin saberlo, ya estés brindando sesiones de coaching en tu entorno, por esta razón deseo también desarrollar este enfoque a lo largo del artículo

¿Cuándo y como dar diferentes modalidades de Coaching?

Quiero destacar que, a lo largo de mi carrera profesional en el sector bancario corporativo, he tenido la fortuna de trabajar en diferentes organizaciones multinacionales con distintas filosofías de trabajo, y diferentes estilos de coaching, que de acuerdo a mi criterio, unos más han resultado más acertados que otros. Esto ha significado una gran oportunidad de aprendizaje que he procurado amalgamar con mis experiencias personales en los distintos roles que me han tocado desempeña bien sea como coach o coachee.

En general, he aprendido que hay dos grandes tipos de coaching:

*Agendado: esta modalidad sugiere como su nombre lo indica, se refiere acrear una rutina cuya periodicidad debería ser dictada por la disponibilidad del coach y del coachee, se establecen pautas de seguimiento en torno a objetivos concretos, lo que se pretende es que el coachee desarrolle con lo que los americanos llaman “accountability” lo cual podría traducirse como rendir cuentas. El accountability generará un “compromiso” asociado las acciones que decida ejecutar para emprender ese paso del punto A hasta el B

*Espontáneo: este tipo de coaching ocurre de manera natural luego de algún evento o suceso que requiera ser discutido de forma inmediata, son sesiones que no requieren formalismos, pueden darse como una conversación informal en cualquier espacio, su dinámica es mas como una conversación con un amigo quien te está dando su punto de vista sobre algún acontecimiento específico.

Recuerdo una vez, uno de mis supervisores me obsequió una simple pero valiosa lección, es que durante lo que lucía como una conversación trivial en un pasillo, me hizo una observación sobre cómo yo había abordado cierto tema en una reunión reciente y como podría tener un mayor y más efectivo impacto en mi audiencia empleando más directo y menos rebuscado, me hizo entender  el coaching “no tiene horario ni fecha en el calendario”, me dio algunas recomendaciones que decidí poner en práctica de inmediato a fin de fijarlas en mi accionar.

Con esto aprendí e interioricé lo que una vez dijo Confucio… “Oigo y olvido. Veo y recuerdo. Hago y entiendo

El Líder en el rol de Coach

  • Diseña la estrategia y la dirección
  • Dispone de los recursos disponibles para obtener el mejor resultado posible (lograr el mayor potencial)
  • Estimula el desarrollo de la empresa a través de la evolución de su gente
  • Se enfocan en el factor humano, pues saben que es la clave del éxito de la organización
  • Fomentan el aprendizaje mediante la asignación de tareas retadoras y estimulantes
  • Es la piedra angular del desarrollo profesional de su equipo, combinando aprendizaje estructurado y la práctica
  • Sus decisiones estratégicas son tomadas basándose el potencial de las fortalezas de sus colaboradores, sin embargo, en situaciones apremiantes el líder-coach puede tomar la decisión de saltar al “campo de juego” y ejecutar el mismo una jugada final si las circunstancias lo ameritan
  • Trabajan junto al equipo que lideran, les gusta enseñar modelando
  • Se esfuerzan en conocer las cualidades y aspectos a mejorar de los miembros del equipo, pues deben ser capaces de identificar las ocasiones en las cuales deben intervenir en una situación específica

8 elementos clave para ejercer liderazgo a través del coaching

En los ambientes corporativos, cuando nos referimos al coaching, se resume con frases tales como «¿por qué no haces esto?» o «sigue los siguientes pasos» las cuales son habitualmente mencionadas por los líderes de equipos (me incluyo entre los usuarios) pues por consenso implícito los diferentes cursos de capacitación asociados a este tema, así como autores en ese momento, las concebían como aceptables, sin embargo, eso ha cambiado.

Estos 8 elementos considero deben ser parte de la rutina al momento de brindar coaching:

  1. Saber escuchar de forma asertiva
  2. Preguntar y cuestionar: formular las preguntas apropiadas y oportunas
  3. Dar feedback oportuno que permita un enfoque constructivo
  4. Asistir en la escogencia de las metas
  5. Mostrar empatía
  6. Identificar y destacar las fortalezas y aspectos a mejorar
  7. Proveer estructura en el plan de trabajo
  8. Permitir que el coachee llegue a sus propias conclusiones y soluciones

Te invito a que reflexiones sobre estos elementos e identifiques aquellos que ya tienes para que sigas desarrollándolos y los que no tienes aún, determines un plan de acción para incorporarlos a tu arsenal de herramientas.

No olvidemos que el coaching es una competencia que se aprende y se desarrolla con el tiempo, lo cual podemos lograr con un poco de entrenamiento (lectura, cursos, seminarios, etc)

Reflexión final

Para concluir, quisiera invitarte a que te tomes unos minutos y evalúes a quienes han sido o son tus supervisores, trata de identificar lo bueno de cada uno de ellos en lo que corresponde al coaching que te proporcionaron, lo mismo con lo que estás o estuviste en desacuerdo, haciendo esto podrás tomar conciencia de los elementos que has estado modelando en tu rol de coach y cuales quisieras conservar, desarrollar y/o eliminar de tu mentalidad de orientador.

Te dejo los que creo son los tres elementos fundamentales en cualquier sesión de coaching: Preguntar, Escuchar y Empatizar.

Asimismo, otra lección que he aprendido con el tiempo gracias a episodios de liderazgo y de seguidor que me han tocado vivir a lo largo de mi vida profesional…cuando estás ejerciendo el liderazgo de tu equipo, familia, o como lo quieras llamar, recuerda que no tienes que tener todas las respuestas, no tienes que ser la persona mas experimentada del grupo, ni tampoco ser el dueño de todas las soluciones, pues lo mas importante y lo que realmente tiene valor para quienes te siguen, es que puedas generar conexión con ellos a través de la inspiración, para que sean ellos quienes busquen las respuestas (dentro o fuera de ellos, da igual)que los llevarán al siguiente nivel que todos buscamos.

¿Somos prisioneros de nuestra Zona de Confort?

¿Somos prisioneros de nuestra Zona de Confort?

¿Es la zona de confort la culpable de la falta de creatividad? ¿Hasta qué punto debemos sentirnos cómodos? ¿Necesitamos el stress en nuestras vidas? ¿Por qué tendemos a crearla?

Estas y otras interrogantes serán el tema central de nuestro artículo.

¿Qué es la zona de confort?

La definición de base de la zona de confort nos dice que es ese espacio mental en el cual nos movemos como pez en el agua, allí donde hacemos las cosas de “memoria” pues ya nuestro cuerpo-mente se sienten a gusto, protegidos, seguros, o en pocas palabras, sentimos que la situación está bajo nuestro control lo cual no nos demanda mayor esfuerzo (físico y/o mental) para ejecutar las tareas.

Para saber a donde vas, es importante saber de donde venimos

Si lo que quieres es seguir sintiéndote a gusto, sin correr riesgos haciendo sólo lo que ya sabes, entonces este artículo no es para ti, en cambio, si eres una de esas personas con un espíritu inconforme, de esas que desean siempre más, que aspira siempre retarse a sí mismo con nuevas situaciones, pero que en ocasiones requiere un “empujoncito”, entonces ponte cómodo y continúa leyendo el artículo, pues creo que  te puede interesar, ya que en las próximas líneas vamos juntos a descubrir algunos detalles que tal vez desconocemos o que de pronto ya sabemos, pero que nos llevarán a hacernos algunos cuestionamientos personales que nos permitan saber si nuestro status quo (estado actual) es donde queremos permanecer o definitivamente queremos implementar algunos cambios de rumbo.

Siendo el humano un animal de costumbres, es su naturaleza procurarse una serie de rutinas en todas o casi todas las tareas que ejecuta con regularidad, esto le brinda seguridad y certeza sobre qué esperar. Esta búsqueda de pasos repetitivos, creo que en muchas ocasiones se hace de manera inconsciente, pues nuestro cerebro siempre busca la forma de optimizar nuestra energía y una de ellas es ahorrando pensamientos, es decir, “automatizando” nuestras respuestas.

¿Qué sentimos cuando estamos en nuestra zona de confort?

Aunque pueda sonar absurdo, cuando nos sentimos más seguros, con un nivel de ansiedad bajo, protegidos contra “cualquier riesgo”, en fin allí donde nos sentimos naturalmente bien, es cuando podemos decir que estamos en una prisión, muchas veces nos negamos a salir por distintas razones, de ellas tal vez la más frecuente y la menos admitida por sus “usuarios” (lo puedo asegurar por conocimiento de causa, pues he sido huésped de dicha prisión), es el miedo.

Ese miedo que nos invade a consecuencia de lo desconocido, ese que nos provee todas las justificaciones que necesitamos para precisamente volver al mismo estado en el que nos encontramos, sin dejar espacio para el cambio. Esta situación creo, queda gráficamente plasmada en la escena de uno de los mejores filmes de la historia del 7 mo arte como lo es Sueño de Fuga (Shawshank Redemption, 1994), específicamente, cuando el personaje magistralmente interpretado por Morgan Freeman llamado Ellis Boyd, es dejado en libertad tras cumplir una larga condena.

Cuando Ellis sale del penitenciario, en lugar de estar feliz por finalmente volver a ser un hombre libre, es invadido por lo que a simple vista luce como un «incomprensible » miedo, pues en realidad este era ocasionado por aquello que supuestamente debía brindarle alegría, ya que tendría que lidiar con un mundo totalmente nuevo y diferente al que se había ya acostumbrado. Y es que en muchas ocasiones podemos ser presa del miedo incluso cuando debemos afrontar un cambio que a todas luces se considera positivo, pero que a consecuencia de esa sensación de incomodidad, nuestro cerebro nos envía automáticamente un mensaje de «Alerta!, mejor vuelve a donde estamos a salvo, allí donde conocemos todos los intríngulis de nuestras tareas» por lo que tenderemos naturalmente a evitar asumir estos cambios. Pero no nos preocupemos porque esa reacción la podemos modificar para nuestra conveniencia, pues ya que nuestro cerebro es como un músculo que podemos entrenar, estaremos en la capacidad de realizar algunos ejercicios para que éste se sienta cómodo con los cambios que nos lleven a expandir los límites de nuestra zona de confort.

El estado mental que llamamos zona de confort fue acuñado hace más de un siglo por el dueto de psicólogos Yerkes y Dodson, con él explicaron cómo tendemos a adoptar rutinas que nos permitan disminuir el stress así como el riesgo, según su teoría, si se busca maximizar el desempeño, se tendrán que generar pasos rutinarios lo cual nos permitirá que nuestro cerebro les identifique inmediatamente tal y como si fuese un reflejo, en otras palabras,  inconscientemente vamos a asociar una serie de pasos que conforman una tarea de principio a fin, obteniendo así una condensación de pasos que nos llevará a estructurar una rutina en la que nos sentiremos cada vez más a gusto, aislando el stress y el riesgo.

¿Es necesario el stress en nuestras vidas?

Pienso que la mejor manera de responder a esta pregunta es imaginarnos que somos una cuerda de una guitarra, en el sentido que si se tiene la tensión apropiada esta va a brindar las mejores tonadas, pero si le ponemos mucha tensión, entonces puede romperse o simplemente sonar mal, es decir, si no logramos identificar el nivel ideal de tensión o stress con el que “sonemos” como queremos vamos a desafinar. De manera, si somos capaces de atrevernos a salir de nuestro espacio blindado por nuestras rutinas podremos tener un punto de referencia con respecto al cual podremos ir aumentando o disminuyendo la tensión que nos permitirá permanecer en nuestra zona de confort o por el contrario buscar traspasar nuestras propias fronteras y así alcanzar nivel de rendimiento más alto, el cual se nutre de esas situaciones de reto que vienen asociadas a nuevas tareas y por tanto desconocidas para nosotros.

¿Es siempre malo quedarse en la Zona de Confort?

Creo que la respuesta va a depender de cada individuo y sus aspiraciones personales, sin importar el ámbito en cual se desenvuelva, pues hay que tener presente que siempre tenderemos a establecer una nueva zona de confort incluso si procuramos no hacerlo, básicamente es como un reflejo de muchos de nosotros a querer sentirnos a gusto, con bajo riesgo y teniendo un alto nivel de certeza de lo que va a ocurrir

Quedarse en la zona de confort implica hacerse un par de preguntas importantes a uno mismo: ¿qué tan importante es el cambio? Eso si hay que responder con la mayor sinceridad posible, pues de otra manera podríamos estar justificando la decisión solo con excusas.

La segunda está enmarcada en el tiempo oportuno, es decir, debemos cuestionarnos sobre cuándo es el momento más conveniente para ensayar salir de nuestra zona de comodidad, pues puede que sea el caso que si bien aspiramos lograr un ascenso o dar el salto hacia el emprendimiento, nos hallamos en una situación en la que no podremos dar lo mejor de nosotros mismos como para que la transición a la zona de aprendizaje o de “magia” sea productiva y en lugar de obtener lo que buscamos terminemos consiguiendo una gran carga de stress que termine afectando incluso nuestro desempeño dentro de los márgenes de nuestra área de dominio, un ejemplo de este aspecto, es una experiencia personal, resulta que hay cierta formación que vi disponible compatible con el logro de algunos objetivos personales, que demandaba presencia física y por supuesto tiempo a dedicar, sin embargo, considerando que tenemos 2 hijos pequeños, uno de ellos de meses, concluí no sería acertado empezar este curso pues implicaría menos tiempo para compartir con los niños o sencillamente no poder dar todo el esfuerzo que la formación necesita, de manera que decidí postergar un poco el entrenamiento hasta que pudiese incorporarla en mi rutina diaria sin tener que pagar un precio tan alto, tal y como mi esposa siempre dice: el hecho de tener las prioridades bien definidas nos facilitan la toma de decisiones más asertivas

Reflexión Final

Para concluir, quiero invitarte a que por un momento cierres los ojos y te imagines que estás observando a alguien viendo una película que posiblemente en mayor o menor medida le guste, sin embargo, algo ocurre y ésta no pasa de la misma escena, una y otra vez se repite, o peor aún, la persona misma decide retroceder la escena para seguir viéndola indefinidamente; ¿qué pensarías de ese comportamiento? ¿Y qué tal si cuando haces zoom te das cuenta que quien está viendo la película “sin fin” eres tú mismo? Con este juego imaginario espero despertar en ti el deseo de reflexión de tu situación actual y determines si tiene algún parecido con la historia ficticia que acabas de leer, porque cuando nos quedamos en nuestro círculo de confort, cuando decidimos mantener el status quo, podríamos estar asumiendo la misma conducta del espectador que no deja avanzar la película para ver el desenlace de la historia. Si te pasó como a mí, que hice ese juego mental y me vi a mi mismo, entonces también espero reacciones igual y te pares de esa butaca y te decidas a hacer lo necesario para que tu “película” siga avanzando, pero esta vez tu siendo el protagonista.

Así que, si deseas al menos comenzar a poner un pie fuera, te propongo que comiences a dar pequeños cambios que te ayuden a ir acostumbrando tu cerebro a no sentirse tan cómodo o mejor aún, que sustituyas un hábito por otro que le de un mayor valor a tu vida acercándote a cualquiera que sea tu meta.

5 Simples pasos para vencer a la Procrastinación

5 Simples pasos para vencer a la Procrastinación

¿Alguna vez te ha pasado que quieres empezar a hacer algo (como a mí con este post, por ejemplo) que debes o quieres  hacer pero que de alguna manera implica « dolor » porque significa dedicación, tiempo, esfuerzo y sobre todo dejar de lado cosas que nos podrían representar más placer?…como por ejemplo pasar horas navegando por Facebook o Instagram viendo fotos y videos de forma autómata, sin embargo, dado que este placer es de corto plazo y como tal, desafortunadamente resulta efímero, luego cuando pasa el efecto placentero entonces nos sentimos culpables pues ese placer inmediato tuvo un costo de oportunidad, tuvimos que postergar algo teóricamente más importante que debíamos hacer, solo por buscar esa pequeña dosis de endorfinas que nuestro cerebro nos pedía en ese momento.

En muchas ocasiones, me pregunto ¿por qué muchos de nosotros no somos capaces de llevar a cabo las tareas según lo planeado cuando estas no implican placer o diversión? ¿Es que acaso nuestro cerebro tiene algún componente que nos inclina a postergar esas tareas que consideramos menos placenteras? ¿Es un mito o una realidad que bajo presión somos más eficaces? ¿Es la procrastinación una condición de carácter natural o es un hábito que desarrollamos con el tiempo?

¿Cuántas veces hemos tenido un proyecto a ser completado en un plazo específico? hacemos una estupenda planificación de las tareas, pero por alguna “misteriosa” razón sólo logramos iniciarla cuando ya tenemos “encima” la fecha tope de entrega, justo cuando sentimos el escalofriante miedo de quedar en evidencia, es decir, que podamos no cumplir con el plazo acordado.

Estas son algunas de las interrogantes que abordaremos en este artículo con el objetivo de identificar los elementos comunes de aquellos que solemos lidiar con este fenómeno ya tan conocido en estos días, pero que a diferencia de lo que muchos piensan tiene sus orígenes en tiempos remotos, asimismo, procuraremos discutir los elementos que normalmente disparan nuestro deseo de postergar el cumplimiento de una meta relevante, también veremos cuales son las posibles consecuencias en aquellos que irremediablemente caen en una interminable postergación de aquellas tareas que deben realizarse en un momento dado

Quiero que sepas amigo lector que yo ahora mismo me considero un procrastinador, sin embargo, ya estoy tomando cartas en el asunto por lo que decidí dar un primer paso, el cual fue documentarme sobre el tema a fin de ser capaz de generar contenido que aportase valor y que me sirviese para ayudar a otros que pudieran estar en la misma situación, a encontrar respuestas pero especialmente, estar en la capacidad de proponer posibles soluciones que tu puedas probar y determinar si te resultan prácticas y/o se adaptan a tu personalidad.

¿Cómo se origina?

Si bien existen divergencias entre los psicólogos estudiosos del tema lo cual da pie al continuo debate, pues algunos hablan de la incidencia de la ansiedad y el autoestima, existen otros que sitúan a la falta de confianza en sí mismo, aburrimiento y apatía como los elementos disparadores de la procrastinación. Pero al mismo tiempo, también se dice que la conexión más fuerte con la dilación es la impulsividad.

El muy reconocido psicólogo Walter Mischel (famoso por el experimento del marshmallow sobre el autocontrol) estableció que la dilación obedece a una falta de control de sí mismo

¿Qué ocurre en el cerebro cuando procrastinamos?

Normalmente, las tareas podemos clasificarlas en dos tipos:

1) Con fecha de entrega y 2) Sin fecha específica; de esta manera nuestro cerebro automáticamente las va a priorizar, lo cual implica, que subconscientemente va a saber si vamos a disponer o no de lo que yo llamo un “botón de pánico” para cuando nos acerquemos a esa fecha tope y será entonces cuando comencemos a literalmente trabajar día y noche el tiempo que sea necesario para cumplir la meta; es importante destacar que generalmente el procrastinador entrega todas sus tareas dentro del plazo establecido, sin embargo, debemos acotar que hay un alto riesgo que la calidad tenga un impacto negativo, es decir, que no obtengamos el mejor de los desempeños.

En el otro extremo,   están aquellas tareas en las que no hay presión de cumplir ninguna fecha, lo cual suele  ocurrir con los proyectos personales, y es a mi modo de ver, posiblemente la mayor amenaza de los mismos, pues al no haber un botón de pánico, nuestro cerebro procrastinador se siente cómodo y seguramente va a luchar por continuar dándole placer (aunque sea efímero) y lamentablemente no va a pasar nada, es decir, no habrá acción alguna, por eso en este caso mi mayor recomendación es siempre establecer un fecha límite para todo lo que nos propongamos hacer, pregúntate a ti mismo cuántas veces has dicho “un día de estos esto o aquello? Y luego lo que un día fue una gran idea con potencial se transformó en lo aquello que pudo ser y nunca se intentó, siendo la causa una muy simple: en el calendario no existe ningún día diferente a los 7 días tradicionales

Quisiera ahondar un poco más en este apartado pues creo es uno de los elementos que más generan dificultades a los emprendedores y es que debido al hecho que cuando se está dando inicio a un proyecto de emprendimiento no suele haber fechas de entrega o tope para ejecutar cada una de las tareas indicadas en nuestra planificación, en consecuencia, al no disponer de un botón de pánico entonces corremos el riesgo de simplemente no presionarnos y terminamos no haciendo nada pues en el camino nuestro cerebro decidió “ocuparse”de otras cosas de “ mayor relevancia” como por ejemplo un rapidísimo repaso de nuestras redes sociales que terminan consumiendo todo nuestro tiempo, o decides darte un breve paseo por Netflix y terminas enganchado en un maratón de tu show favorito, o cualquier otra actividad que reporte placer (de corto plazo) lo cual como ya hemos expuesto, el principal combustible de nuestro cerebro procrastinador que nos nos permite acercarnos a nuestra anhelada meta

La Procrastinación a lo largo de la historia

Entre los personajes que han marcado hitos en la historia, ha habido algunos destacados que han sido catalogados en algún momento como procrastinadores pero que, al mismo tiempo a pesar de su condición, han logrado destacar de manera notable, entre ellos tenemos:

  • San Agustín: Conocido como uno de los santos más pecadores de la Iglesia Católica, pero al mismo tiempo uno de los mayores contribuyentes de la doctrina cristiana, fue presa de lo que San Pablo (2 Timoteo. 2:22) describió como “Pasiones Juveniles” pues fue lo que hoy podríamos catalogar como un adicto al sexo en recuperación y esto quedó plasmado al describir una de sus célebres oraciones a Dios como lo fue: “Asegúrame la castidad y la continencia…pero no todavía”. Posteriormente, gracias a sus aportes se le llamó “Padre de la Iglesia”
  • Marcos Aurelio: El último de los 5 Emperadores Buenos del Imperio Romano, ciertamente no fue un procrastinador, sin embargo, nos dejó una reflexión categórica en sus famosas Meditaciones: “Piensa en todos los años pasados en los cuales te dijiste a ti mismo “Lo haré mañana” y como los dioses te han dado una vez tras otra, períodos de gracia los cuales no has aprovechado. Es el momento de darse cuenta que eres miembro del universo, que eres nacido de la naturaleza misma, y de saber que un límite ha sido añadido a tu tiempo”
  • Leonardo Da Vinci: El genio supremo del Renacimiento italiano, se le conoció por ser un adelantado de su tiempo, pues gracias a su enorme talento realizó importantísimas contribuciones en diferentes campos del saber, desde la biología hasta la ingeniería, sin embargo, también era conocido por ser un soñador que nunca finalizaba nada, posiblemente a consecuencia de sus ansias de trabajar diferentes proyectos antes de finalizarlos
  • Bill Clinton: 42° presidente de los EEUU, en 1994 fue descrito por la revista Time como un “Procrastinador Crónico” pues sus colaboradores le daban semanas o incluso meses para revisar resúmenes para discursos importantes que terminaban en “horribles sesiones de último minuto de copia y pega”

Posibles soluciones

A nivel cognitivo, debemos procurar cambiar nuestro patrón de pensamiento, seguido de un cambio del manejo del tiempo de esta manera estaremos atacando al problema por los dos principales frentes: a nivel de nuestra forma de pensar y al mismo tiempo gestionando más eficientemente nuestra agenda lo cual debe incidir positivamente en los episodios de procrastinación, pues si nuestro acercamiento o approach mental ya tiene predefinida la reacción natural de nuestro cerebro de buscar placer por encima del dolor nos dará la ventaja de tener consciencia de lo que está ocurriendo

¿Cómo lograremos conquistar al terrible hábito de la Procrastinación?

     Te propongo estos cinco sencillos pasos que ya yo mismo estoy implementando en mi proceso de desintoxicación de mi condición de procrastinador, te invito a que te preguntes ahora mismo ¿qué es lo peor que puede pasar si los aplicas? O mejor aún, dándole un enfoque positivo, ¿qué es lo mejor que puede ocurrir si te comprometes a aplicarlos? ¿Y si logras romper con el mal hábito de la dilación y tomas el control de tus impulsos?

  1. Metas

Ponlas en blanco y negro, míralas todos los días en la mañana y en la noche antes de dormir, esto te ayudará a crear la mentalidad para avanzar hacia el logro de estas.

Como punto importante a mencionar, siempre recuerda que, a diferencia de los sueños, las metas tienen una fecha en el calendario, de esta manera serás capaz de establecer una fecha tope, esto te dará lo que ya habíamos dicho antes tu “botón de pánico” que ayudará a reaccionar a tu cerebro racional.

  2. Fragmenta

Con el tiempo he aprendido que cuando debes comerte un elefante completo, la mejor manera de hacerlo es haciéndolo por partes, así podrás ir teniendo victorias tempranas que te darán más impulso y conocimiento para continuar trabajando por otras metas más complejas.

  3. Visualiza

Piensa en lo que vas a sentir cuando logres esa ansiada meta que tanto anhelas, imagina cuando vayas alcanzando los diferentes escalones o hitos de tu hoja de ruta.

Al mismo tiempo piensa en cómo te sentirías si pospones de objetivo solo por buscar placer temporal, piensa en el desagradable sentimiento de culpa que te va a invadir

Enfócate en tu meta, visualiza a diario la sensación de éxito que te producirá trabajar duro e inteligentemente por tu meta

  4. Rinde Cuentas

Está estadísticamente comprobado que cuando decides buscar a alguien al cual rendirle cuentas, tus probabilidades de éxito en el logro de tus objetivos serán del 65% respecto a aquellos que tienen a ningún accountability partner como se le conoce en inglés.

Este apartado tiene mucho sentido pues imagina que te comprometes con tu jefe o un cliente a completar cierta tarea en una fecha específica, la motivación que te dará el compromiso te brindará un impulso extra para acercarte más a tu objetivo.

Invita a gente de tu entorno a que forme parte de tu equipo de apoyo de manera que te puedan dedicar tiempo para sesiones de seguimiento constantes en las cuales evalúen los avances y posibles tropiezos que estés experimentando en tu camino a acabar con la terrible procrastinación.

  5. Recompensa

No hay nada mejor que celebrar las victorias y triunfos pues estos alimentará tu hambre por lograr más y repetir la celebración, la idea es establecer a nuestro cerebro la relación de placer que existe con la materialización de objetivos, de esta manera comenzaremos a crear una especie de círculo virtuoso que nos permitirá retarnos a nosotros mismos para ir por mayores y más exigentes proyectos que nos sirvan para pavimentar nuestro camino para seguir desarrollándonos y podamos acercarnos a nuestra mejor versión de nosotros mismos. Eso sí, recuerda siempre guardar una justa y lógica proporción entre el logro alcanzado y la recompensa que te vayas a dar y al mismo tiempo procura evitar actividades que atenten contra los nuevos hábitos que estás construyendo, es decir, que el premio no vaya a ser un catalizador de lo que pretendes combatir, un ejemplo puede ser:

  • Meta: Disminuir el peso corporal en 12kg en un lapso de 12 meses
  • Meta a corto plazo: Disminuir peso corporal 1kg /mes
  • Plan: seguir régimen dietético personalizado prescrito por un profesional del área más un plan de ejercicios aeróbicos de 5d/sem
  • Recompensa: ir a tu restaurante favorito a darte un banquete….

Como verás la idea es básicamente ser coherentes con los que nos planteamos como meta, o lo que es lo mismo, basta sólo con sentido común

Ya para concluir, quiero como siempre invitarte a pasar a la acción desde ya, a retarte a salir de tu zona de confort y pongas en práctica lo expuesto en este artículo, solo debes preguntarte: ¿qué puedo perder intentando versus lo que puedo ganar? Y finalmente, no olvides establecerte una fecha límite o como los angloparlantes llaman “deadline” que si lo traducimos literalmente significa “línea de muerte” que si bien suena dramático yo creo que es más bien pragmático pues creo se basa en el concepto de vida útil que todo y todos tenemos; si calculas cuantas semanas de vida útil tenemos de existencia desde el nacimiento (esperanza de vida global de 72 años, año 2018) y a eso le restamos las que hemos usado, tal vez así nos daremos cuenta de cuánto nos queda para llegar a nuestra fecha límite, entonces así tendremos un incentivo racional para dejar de postergar lo que creemos importante y pasaremos a la acción hoy mismo…

Dite a ti mismo como dijo Duke Ellington, “I don’t need time, I need a deadline” …”no necesito tiempo, necesito una fecha tope”

El Bueno, el Malo y el Grande: ¿Qué hace cada uno de estos tipos de Gerente? ¿Cómo quieres calificarte?  7 Recomendaciones para convertirte en un gran gerente

El Bueno, el Malo y el Grande: ¿Qué hace cada uno de estos tipos de Gerente? ¿Cómo quieres calificarte? 7 Recomendaciones para convertirte en un gran gerente

Cuando se tiene la responsabilidad (recibida o asumida por iniciativa propia) de liderar a un equipo (deseo dejar abierto el contexto, pues creo que el principio aplica a cualquier entorno más allá del empresarial) se asume el reto de siempre procurar tomar las mejores decisiones posibles dadas la evidencias e información disponibles, con esto podremos analizar, interpretar y decidir qué hacer y/o qué no hacer, pues ambas resultan igual de importantes a la hora de gestionar; el método y especialmente los resultados dictaminarán nuestro estilo gerencial ubicándonos en la paleta de categorías desde lo peor hasta lo mejor.

En este artículo voy a ahondar en aquellos estilos y acciones que deberíamos evitar a toda costa si aspiramos que nuestras empresas y/o proyectos zarpen y lleguen a buen puerto, especialmente cuando nos toque atravesar tormentas que atenten contra nuestro deseo de seguir a flote, divirtiéndonos mientras hacemos lo que nos gusta, pero también resaltar eso que llaman las mejores prácticas que hacen que el rendimiento del equipo dirigido se proyecte positivamente hasta su nivel máximo .

Bien sea que seamos líderes empleados (pero con espíritu de emprendedor) o que ya hayamos dado el gran salto al mundo del emprendimiento empresarial , resulta de gran importancia ser capaces de mantenerse desarrollando/cultivando cualidades necesarias para influir positivamente en la gente, especialmente en aquellos que aspiramos guiar hacia el logro de objetivos específicos que nos permitan calificar nuestra gestión en el nivel más alto de la escala, evidenciándose esto a través de ese empuje extra para  alcanzar un nivel superior, pues si carecemos de esta motivación correremos el riesgo de irremediablemente caer en la categoría de mal dirigente.

A lo largo de mi carrera profesional, he tenido la oportunidad de toparme con muchos estilos gerenciales, de los cuales siempre he procurado sacar el máximo aprendizaje posible tanto de aquellos líderes que consideré sobresalientes como de aquellos que a mi modo de ver se hallaban a 180 grados de los primeros, así que basándome en esas características recogidas en más de 18 años de experiencias así como lo aprendido a través de la práctica, lectura, procuraré describir los tres grandes grupos en los que decidí englobar a los gerentes: Malos, Buenos y Grandes.

Creo abiertamente en aquella máxima que establece que el Mal gerente solo dice que hacer, el Bueno explica el por qué de lo que hay que hacer y finalmente, el Grande el cual involucra a sus seguidores en la toma de decisiones de lo que se va a hacer.

La importancia que radica en nuestro desempeño como excelsos comunicadores es enorme pues al ser las cabezas, se tiene la responsabilidad de bajar en cascada las directrices claras y coherentes que transmitan certidumbre y liderazgo para que nuestros supervisados se conviertan en nuestros seguidores gracias a nuestra influencia positiva y no a consecuencia de nuestro nivel jerárquico.

Por otra parte, he podido identificar otro elemento destacado y es que así como muchos progresan hacia el logro de sus metas, existen otros tantos que terminan estancándose y abandonando el camino que les conduciría a sus objetivos, el factor común que termina marcando la diferencia es que los primeros se mantienen cultivándose a sí mismos y los otros sencillamente no, por más experimentados que seamos, no importa cuánto tiempo hayamos estado a la cabeza de un equipo o empresa, el mundo está en constante evolución y si como líderes no continuamos nuestro desarrollo, inevitablemente nos estancaremos y nuestras capacidades como líderes se verán mermadas.

¿Cuáles cualidades estamos proyectando a nuestros equipos?

Lo que vayamos a proyectar en nuestro equipo de trabajo, dependerá en gran medida del nivel de confianza que sus miembros tengan en ti y tus destrezas como líder, pues a través de estos elementos podremos obtener de nuestros seguidores cualidades fundamentales para andar el camino que nos lleve a la consecución de las metas trazadas; las más resaltantes son:

  • Compromiso personal
  • Motivación
  • Aceptación de nuestra influencia

Según Linda Hill y Kent Lineback en su artículo Are you a good boss or a great one? Publicado en la prestigiosa revista Harvard Business Review (https://www.hbr.org) existen tres grandes pilares que todos aquellos que aspiramos convertirnos en grandes managers de nuestros emprendimientos o en las empresas para las que trabajemos podemos emplear como referencia:

  1. Gerencia de uno mismo: tener la capacidad de manejar las capacidades propias.
  2. Gerencia de tu red: saber cómo moverse en el entorno “político de la organización resulta vital.
  3. Gerencia de tu equipo: influencia positiva en tus seguidores.

No es un secreto que entre el ascenso jerárquico y las posibilidades de recibir feedback de nuestra gestión existe una relación inversamente proporcional, esto se presentará incluso en una mayor escala cuando se es emprendedor, pues al estar a la cabeza de la empresa serán pocas las ocasiones que habrá para recibir esa importante retroalimentación por parte de alguien más arriba. Dicho esto, resulta vital que estimulemos nuestro sentido autocrítico y nos evaluemos constantemente a fin de tratar de identificar áreas de mejora que nos orienten hacia donde debemos apuntar cuando decidamos el tópico en el cual vamos a seguir formándonos.

No podemos perder de vista que el management es simplemente asumir la responsabilidad de un grupo de gente y su desempeño, sin importar las circunstancias, nuestro objetivo será inspirar, influir y estimular a esas personas para que den lo mejor de sí para lograr alcanzar los objetivos planteados como equipo y como individuos.

El Malo

Características Descripción
Habla un idioma diferente Pobres destrezas comunicativas
No valora la contribución de su equipo (se roba el crédito) Exterminan la creatividad de los colaboradores
No confía en sus colaboradores / No empodera El empleado percibe que se le considera incapaz
Microgerencia: No da libertad de trabajar Siembra el descontento, merma la confianza de los colaboradores
Promueve a los recursos equivocados Basa sus decisiones en su gusto por la gente y no en destrezas
Dicta pobres instrucciones Al no saber qué hacer, los empleados no podrán demostrar su potencial

El Bueno

Maneja una comunicación bidireccional Al dar instrucciones, suele explicar el contexto de las tareas
Las promociones las hace basadas en las competencias Incentiva el buen desempeño y el logro de objetivos personales
Tiene conocimiento específico en un asunto determinado No suele proseguir con su formación integral
Delega las tareas de importancia baja y media   Genera confianza en sus supervisados
Realiza evaluaciones 1a1 con los miembros de sus equipos Supervisa el cumplimiento estricto de las normas
Se enfoca en el manejo del equipo como un todo   No se perciben las cualidades y potencial individuales

El Grande

  • Disfruta el día a día pues sabe que a pesar de que el camino se compone de obstáculos, estos generan aprendizaje y satisfacción al momento de superarlos.
  • Comunica de forma abierta, sencilla y motivadora//logran inspirar acción en sus colaboradores con su discurso.
  • El feedback siempre es bienvenido/ Cualquier momento es bueno para resaltar el logro de algún hito o a fin de recomendar una mejor práctica
  • Descubre, desarrolla y potencia el talento de los miembros de sus equipos
  • Involucra al equipo en la creación de soluciones basándose en el sentido del “nosotros”; aumento de la confianza en sí mismos
  • Empodera a sus seguidores/ Estimula la creatividad/Desarrollo del potencial
  • Promueve a los colaboradores basándose en la capacitación continua y en el hambre de retos / fomenta el desarrollo personal, prepara sucesores para la búsqueda de nuevos retos
  • Construye la autoridad sobre la influencia positiva
  • Cuando algo sale mal, asume la responsabilidad, pues las fallas de sus seguidores son sus errores como líder/ crea compromiso y lealtad
  • Cuando se equivoca, no busca culpables ni excusas, consigue soluciones y nuevas formas de hacer las cosas /Genera entusiasmo y creatividad; elimina el miedo al error.
  • Tiene mentalidad de jugador de ajedrez, con lo cual mueve estratégicamente los engranajes de su equipo según la demanda del negocio
  • Al dar coaching, se adaptan a las características de sus seguidores para que su mensaje llegue de forma adecuada al receptor.

En definitiva, si tenemos claro cuáles son nuestros objetivos, desarrollamos la capacidad de establecer una comunicación efectiva que logre influir positivamente en nuestro equipo mediante directrices concisas y participativas, continuamos trabajando en nuestra evolución como líderes para impactar efectivamente a nuestro equipo estaremos en vía al más alto nivel de gerencia, los resultados que vayamos obteniendo irán dictando la pauta y nos harán saber si la “grandeza” está presente o no.

Asimismo, quiero destacar que no debemos descansar sobre nuestros logros pasados, pues esto del management es un camino que no termina jamás, es un sendero vivo en constante cambio, por ende, nos demandará mantener el mismo ritmo, exigiéndonos evolucionar pues de lo contrario nos quedaremos rezagados y nuestra nave empresarial se vendrá en picada y con ella nuestra influencia en nuestro equipo.

Para finalizar quiero recordar que el management moderno nos exige cada vez con más intensidad, por ello dejo 7 recomendaciones para convertirnos en grandes gerentes

  1. Disfrutar el camino, los obstáculos son oportunidades para desarrollar nuestras capacidades gerenciales
  2. Adoptar una actitud de Aprendiz Empedernido y de mejora continua
  3. Trazar una hoja de ruta para tener claro lo que vamos a hacer para llegar a donde queremos para llegar
  4. Desatar nuestra creatividad dando espacio para los errores y recordando que lograremos resultados diferentes solo si hacemos cosas nuevas
  5. Tener determinación: hacer lo que haga falta, el tiempo que haga falta de la manera que haga falta
  6. Ver al mundo con abundancia, si crecemos y ayudamos a otros a crecer, vamos a crear sinergia traducida en una mejora colectiva en el logro de resultados.
  7. Y por último… el que se relaja pierde. Nos toca trabajo focalizado y constante buscando siempre nuevos retos.

(Imagen cortsía de vector stock)

El inicio de esta aventura que se llama EMPRENDIMIENTO

El inicio de esta aventura que se llama EMPRENDIMIENTO

¿Cuántas veces te has dicho a ti mismo? “Quiero comenzar un negocio o proponer un proyecto innovador en mi empresa” Si eres como yo, entonces han sido muchas las ocasiones que lo has proyectado y puesto en práctica en tu mente, sin embargo, cuando llega el momento de pasar a la acción, la historia es totalmente diferente, es por ello que decidí crear este blog, pues desde hace mucho tiempo he tenido la inquietud de desarrollar temas diversos que sean de interés pero que especialmente den valor a todos aquellos que como yo son entusiastas de todos los temas relacionados al fascinante mundo del emprendimiento y el desarrollo personal.

Así que el objetivo fundamental de este espacio será brindar una tribuna en la que pueda ofrecer ideas, información, material y análisis de utilidad relacionados a los aspectos de mayor relevancia que giran alrededor de estas apasionantes y complejas áreas.

El emprendimiento, según la RAE se define como la acción de acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro. Esto podría interpretarse a través de una simple deducción lógica como que el emprendimiento es igual a enfrentarse a lo difícil, a aquello que implica situaciones de riesgo que nos pueden paralizar o por el contrario impulsarnos a seguir adelante, a exigirnos a nosotros mismos a dar lo mejor que tenemos, a demostrarnos a nosotros mismos la gallardía que llevamos dentro; pues como Nelson Mandela dijo alguna vez, “NO ES VALIENTE QUIEN NO TIENE MIEDO, SINO QUIEN SABE CONQUISTARLO”

Recuerdo perfectamente el miedo que sentía de niño cuando se estaban escogiendo los equipos para jugar los partidos de béisbol de mi cuadra y aun nadie me seleccionaba, siempre me decía a mí mismo que practicaría cada vez más para mejorar mis destrezas y así sería yo uno de los líderes que tuviese el privilegio de escoger a sus jugadores. ¿Por qué? Básicamente porque me fascinaba el béisbol y porque inconscientemente quería conquistar mi miedo al rechazo.

De esta misma manera creo funciona el espíritu del emprendedor, muchas veces tenemos una pasión que implica afrontar algún riesgo o dificultad que por lo general nos impide dar el siguiente paso; ¿Cuántas veces hemos tenido esas ganas enormes de dejar nuestro trabajo que nos proporciona seguridad y confort? O de proponer en nuestro trabajo esa idea innovadora que creemos puede retar el status quo y que puede traer consigo una importante mejora o beneficio a la empresa, pero que debido a una razón con un nombre muy claro como lo es el MIEDO, no trabajamos para conquistarlo pues nuestro hemisferio cerebral izquierdo (el lógico) nos envía el mensaje de alerta sobre el riesgo que eso implica para nuestra zona de confort y decidimos no avanzar dando ese gran paso a lo desconocido.

En mi caso, las excusas siempre estuvieron a la orden del día (falta de tiempo, de recursos, de decisión, carencia de buenos hábitos, etc.)  hasta que un buen día tuve esa epifanía que todos esperamos tener, esa revelación que te permite abrir los ojos para despertar del letargo que nos impide emprender las acciones necesarias para materializar ese sueño o pasión que todos tenemos, algo así como Neo cuando despierta luego de tomar la pastilla roja que le permite ver la realidad de la Matrix donde era solo una pieza más del montón y comienza a buscar su verdad, y eso es justamente lo que aspiro que este blog logre, que todos quienes lo lean puedan ir recibiendo cápsulas que les ayuden a salir del estado de hibernación típico en el que nos hallamos dentro de las fronteras de la comodidad de lo seguro y que salgamos a buscar nuestra verdad, esa que nos lleve a desarrollar la mejor versión de nosotros mismos y que seamos capaces de gritarle al mundo ese rosario de ideas que muchas veces cometemos el error de atesorar para nosotros mismos, sin saber que lo que realmente necesitan es madurar por medio de la retroalimentación que podamos recibir del mundo exterior.

Por medio este blog espero ser capaz de darle valor a los lectores, que les brinde conocimiento y herramientas que ayuden a la ignición del motor de la creatividad e inspiración, que les lleve a ser lo suficientemente valientes para conquistar sus miedos y sean capaces de EMPRENDER y trabajar arduamente por esas ideas valiosas que guardan preciosamente en sus cajas fuertes.

Les invito a que me acompañen en esta aventura que tiene como objetivo fundamental fomentar y esparcir la idea que todos nosotros podemos ser un EMPRENDEDOR AL DIA, solo necesitamos querer hacerlo, creer en nosotros mismos y para ello juntos vamos a trabajar duro e inteligentemente para vencer esos miedos que nos estorban en el que será nuestro camino para dejar un legado intelectual positivo en el mundo, eso sí, por favor tengan siempre presente que no se trata de una carrera de velocidad sino más bien un maratón y como tal seguramente habrá dolor pero que después de un tiempo nos brindará mucha satisfacción.

Así que empecemos ya a alimentar nuestro espíritu de inconformidad para que a partir de ahora mismo nos volquemos a nutrirnos juntos de conocimiento que luego nos lleve a la acción para alcanzar el “santo grial” del desarrollo personal como lo es la mejor versión de nosotros mismos y eso automáticamente nos llevará a retar constantemente la seguridad de seguir haciendo lo que ya dominamos hasta que finalmente decidamos dar el primer paso para hacer algo diferente que nos lleve a conquistar todas esas metas que nos hayamos planteado y comencemos a construir el largo camino hacia el siguiente nivel a donde queramos llevar nuestras vidas.

Te doy la bienvenida a mi blog, tu blog, nuestro blog “Emprendedor al Día” en el cual iremos descubriendo temas, ideas y contenidos que espero encuentres relevantes, pero especialmente, que te aporten valor a tu vida en las diferentes facetas o roles que te correspondan desempeñar.

(Fotografía cortesía de Lucymar Dugarte Fernandez)